Archive for junio, 2011

30 junio, 2011

En favor del término “culteranismo”


La historia de la literatura, del arte y de la cultura está llena de grupos sin constitución formal como escuela, pero con existencia real (los Contemporáneos); de corrientes que rechazaron una cierta denominación, la cual sin embargo es empleada por la historia por causa de su utilidad (el Humanismo); incluso, de grupos que desde el principio adoptaron nombres denigratorios (el Punk).

Por ello, creo que deberíamos retomar “culteranismo” para hablar de los aliados y seguidores de Góngora, no olvidando nunca las críticas de los estudiosos a ese término: el cultismo no es lo mismo que el gongorismo, el concepto y la agudeza son esenciales para todas las poéticas del barroco, etc.

Anuncios
30 junio, 2011

Amigos y discípulos de Góngora: los “culteranos”


Pedro Soto de Rojas (1584-1658)

 

Mirando un incendio

 

Subes, oh llama, con veloz carrera

de estos cansados leños desatada,

solicitando en humos transformada

el distante reposo de tu esfera;

 

pero al subir por la región ligera

te vuelve el viento burlador en nada;

¡ay de ti, cuanto amante, desdichada,

de mi más dulce acción imagen fiera!

 

Así disuelta sube el alma mía

del corazón solicitando asiento

a la esfera veloz de su alegría,

 

y nunca llega a conseguir su intento:

que es humo mi ardor, y a su porfía

es un desdén dificultad del viento.

 

Juan de Tassis, conde de Villamediana (1582-1622)

 

Silencio, en tu sepulcro deposito

ronca voz, pluma ciega y triste mano,

para que mi dolor no cante en vano

al viento dado ya, en la arena escrito.

 

Tumba y muerte de olvido solicito,

aunque de avisos más que de años cano,

donde hoy más que a la razón me allano,

y al tiempo le daré cuanto me quito.

 

Limitaré deseos y esperanzas,

y en el orbe de un claro desengaño

márgenes pondré breves a mi vida,

 

para que no me venzan asechanzas

de quien intenta procurar mi daño

y ocasionó tan próvida huida.

30 junio, 2011

Poetas “desarraigados”


Ángela Figuera Aymerich (1902-1984)

 

Belleza cruel

 

Dadme un espeso corazón de barro,

dadme unos ojos de diamante enjuto,

boca de amianto, congeladas venas,

duras espaldas que acaricie el aire.

Quiero dormir a gusto cada noche.

Quiero cantar a estilo de jilguero.

Quiero vivir y amar sin que me pese

ese saber y oír y darme cuenta;

este mirar a diario de hito en hito

todo el revés atroz de la medalla.

Quiero reír al sol sin que me asombre

que este existir de balde, sobreviva,

con tanta muerte suelta por las calles.

 

Quiero cruzar alegre entre la gente

sin que me cause miedo la mirada

de los que labran tierra golpe a golpe,

de los que roen tiempo palmo a palmo,

de los que llenan pozos gota a gota.

 

Porque es lo cierto que me da vergüenza,

que se me para el pulso y la sonrisa

cuando contemplo el rostro y el vestido

de tantos hombres con el miedo al hombro,

de tantos hombres con el hambre a cuestas,

de tantas frentes con la piel quemada

por la escondida rabia de la sangre.

 

Porque es lo cierto que me asusta verme

las manos limpias persiguiendo a tontas

mis mariposas de papel o versos.

Porque es lo cierto que empecé cantando

para poner a salvo mis juguetes,

pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,

y me confieso y pido a los que pasan

que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce

sobre los labios, y el silencio noble

de mis almohadas, y mi Dios tan fácil

y este llorar con arte y preceptiva

penas de quita y pon prefabricadas.

 

Que me perdonen todos este lujo,

este tremendo lujo de ir hallando

tanta belleza en tierra, mar y cielo,

tanta belleza devorada a solas,

tanta belleza cruel, tanta belleza.

 

Gabriel Celaya (1911-1991)

 

La poesía es un arma cargada de futuro (de Cantos íberos)

 

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,

mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,

fieramente existiendo, ciegamente afirmando,

como un pulso que golpea las tinieblas,

 

cuando se miran de frente

los vertiginosos ojos claros de la muerte,

se dicen las verdades:

las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

 

Se dicen los poemas

que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,

piden ser, piden ritmo,

piden ley para aquello que sienten excesivo.

 

Con la velocidad del instinto,

con el rayo del prodigio,

como mágica evidencia, lo real se nos convierte

en lo idéntico a sí mismo.

 

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día,

como el aire que exigimos trece veces por minuto,

para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

 

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quien somos,

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.

Estamos tocando el fondo.

 

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

 

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren

y canto respirando.

Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas

personales, me ensancho.

 

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,

y calculo por eso con técnica, qué puedo.

Me siento un ingeniero del verso y un obrero

que trabaja con otros a España en sus aceros.

 

Tal es mi poesía: poesía-herramienta

a la vez que latido de lo unánime y ciego.

Tal es, arma cargada de futuro expansivo

con que te apunto al pecho.

 

No es una poesía gota a gota pensada.

No es un bello producto. No es un fruto perfecto.

Es algo como el aire que todos respiramos

y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

 

Son palabras que todos repetimos sintiendo

como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.

Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.

Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

 

Blas de Otero (1916-1979)

 

A la inmensa mayoría (de Pido la paz y la palabra)

 

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre

aquel que amó, vivió, murió por dentro

y un buen día bajó a la calle: entonces

comprendió: y rompió todos sus versos.

 

Así es, así fue. Salió una noche

echando espuma por los ojos, ebrio

de amor, huyendo sin saber adónde:

a donde el aire no apestase a muerto.

 

Tiendas de paz, brizados pabellones,

eran sus brazos, como llama al viento;

olas de sangre contra el pecho, enormes

olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

 

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces

en vuelo horizontal cruzan el cielo;

horribles peces de metal recorren

las espaldas del mar, de puerto a puerto.

 

Yo doy todos mis versos por un hombre

en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,

mi última voluntad. Bilbao, a once

de abril, cincuenta y uno.

30 junio, 2011

El mito del “mito”


Toda idea o creencia ajena, importante para quien la sostiene pero inverosímil para nosotros, nos parece un mito.

Esto supone la fe en un lenguaje y un conocimiento transparentes, perfectos. Es decir, supone otro mito.

Pero dudo que alguna vez podamos abandonar este mito. Sólo podemos permanecer en guardia frente a él.

30 junio, 2011

El mito del “grado cero”


La Retórica general del Grupo μ cita (p.78) una serie de ejemplos de expresiones coloquiales, original de Jean Paulhan (pero yo me limitaré a los equivalentes ofrecidos por el traductor). Empieza con “¡Ah, eres tú!” y sigue con una gran cantidad de variaciones, como “Vaya, el señor se deja ver”. Al final, observa: “Se reconocerá sin esfuerzo en cada uno de ellos un grado cero común: Ya estás aquí.” Sin embargo, puede imaginarse con facilidad un sinfín de situaciones en las que esa expresión tendría una función retórica. Por ejemplo, su falta de énfasis tendría el efecto de una reconvención severa, tanto más severa cuanto mayor austeridad tiene su lenguaje.

No hay grado cero que permita definir las reglas de un determinado juego de lenguaje (en el sentido de Wittgenstein).

30 junio, 2011

Bibliotecas y antologías virtuales


Wiki

Revistas literarias con acervo disponible en línea

La Máquina del Tiempo. Entre otras cosas, números monográficos. Revisé el dedicado a Edgar Allan Poe, y es magnífico.

Institucionales

Páginas personales, de colectivos, wikis, etc.

  • Ciudad Seva: cuentos, poemas, arte literario (escritor y entusiasta de la generosidad).
  • Literatura.us (otro entusiasta).
  • Wikisource. Biblioteca virtual construida según los valores y procedimientos wiki.
  • Poéticas. Sitio español dedicado a la reflexión de los poetas sobre su propio arte.
  • LaCommune. Sitio anarquista con una variada biblioteca en línea, con interesantes documentos de y sobre literatura fantástica, Julio Cortázar y ciencia ficción.
Etiquetas:
30 junio, 2011

Sitios web para análisis de textos


29 junio, 2011

Lazarillo de Tormes, tratado II


Relee el tratado segundo del Lazarillo y responde:

  1.  El narrador compara al amo nuevo con el anterior. ¿Cuál es el punto de comparación, y qué nos indica éste acerca del carácter del clérigo?
  2.  Lázaro cambia su forma de orar por causa de la vida que lleva con el segundo amo. ¿En qué consiste ese cambio.
  3.  Por sus frutos los conoceréis”, dice el Evangelio según Lucas. En el fragmento elegido, el autor nos presenta la forma de ser del clérigo en dos clases de situaciones: las referidas al alimento y la bebida, y la administración de los sacramentos a la hora de la muerte. ¿Por qué elige el autor estas situaciones?
  4.  Cita por lo menos tres paradojas o hipérboles del texto.
29 junio, 2011

“Rehumanización” de la poesía en la Generación del 27


Como he tenido muchos problemas para preservar la disposición tipográfica de estos poemas, he decidido subirlos dentro de un archivo pdf:

impura

El archivo incluye a:

  • Federico García Lorca: “Muerte” (de Poeta en Nueva York) y “Gacela del amor imprevisto” (de Diván del Tamarit)
  • Dámaso Alonso: “Insomnio” (de Hijos de la ira)
  • Vicente Aleixandre: “Unidad en ella” (de La destrucción o el amor)
  • Rafael Alberti: “Los ángeles mudos” (de Sobre los ángeles)
29 junio, 2011

Vanguardia en los poetas del 27: Federico García Lorca


Preciosa y el aire (De Romanccero gitano)

A Dámaso Alonso

Su luna de pergamino

Preciosa tocando viene,

por un anfibio sendero

de cristales y laureles.

El silencio sin estrellas,

huyendo del sonsonete,

cae donde el mar bate y canta

su noche llena de peces.

En los picos de la sierra

los carabineros duermen

guardando las blancas torres

donde viven los ingleses.

Y los gitanos del agua

levantan por distraerse,

glorietas de caracolas

y ramas de pino verde.

Su luna de pergamino

Preciosa tocando viene.

Al verla se ha levantado

el viento que nunca duerme.

San Cristobalón desnudo,

lleno de lenguas celestes,

mira la niña tocando

una dulce gaita ausente.

Niña, deja que levante

tu vestido para verte.

Abre en mis dedos antiguos

la rosa azul de tu vientre.

Preciosa tira el pandero

y corre sin detenerse.

El viento-hombrón la persigue

con una espada caliente.

Frunce su rumor el mar.

Los olivos palidecen.

Cantan las flautas de umbría

y el liso gong de la nieve.

¡Preciosa, corre, Preciosa,

que te coge el viento verde!

¡Preciosa, corre, Preciosa!

¡Míralo por dónde viene!

Sátiro de estrellas bajas

con sus lenguas relucientes.

Preciosa, llena de miedo,

entra en la casa que tiene,

más arriba de los pinos,

el cónsul de los ingleses.

Asustados por los gritos

tres carabineros vienen,

sus negras capas ceñidas

y los gorros en las sienes.

El inglés da a la gitana

un vaso de tibia leche,

y una copa de ginebra

que Preciosa no se bebe.

Y mientras cuenta, llorando,

su aventura a aquella gente,

en las tejas de pizarra

el viento, furioso, muerde.