Fragmento de “Cada cosa es Babel”, de Eduardo Lizalde


Y le digo a la roca:
muy bien, roca, ablándate,
despierta, desperézate,
pasa el puente del reino,
sé tú misma, sé mía,
dime tu pétreo nombre
de roca apasionada.
 
Y no sabe decirlo,
no cabe un alfiler de labios
en su cuerpo sin rostro.
Pero yo sé su nombre:
  roca, le digo,
y comienza a ablandarse.
 
Aun la palabra roca no viene de las rocas.
La palabra es más densa que la roca,
resquebraja la roca,
es el cardillo armado, que sabe de su imagen,
el agua enternecida con lo que refleja.
Es cierto, la palabra viene del poeta.
 
La palabra roca
no es criatura del mármol
y no viene del hombre a la manera
que el pájaro aparenta ser invención del árbol.
El mundo del poeta
no concede el sufragio
ni a las más altas rocas.
Pero el mundo sin rocas del poeta
procede, en fin, del mundo de la roca.
Anuncios

One Comment to “Fragmento de “Cada cosa es Babel”, de Eduardo Lizalde”

  1. En el corazón de la piedra, según los alquimistas, vivía el espíritu. Y sigue viviendo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: