Archive for febrero, 2013

24 febrero, 2013

Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895): Efímeras


Mimi_Pinson00 Cartel del Conservatorio Popular Mimi Pinson, fundado por el compositor francés Gustave Charpentier.

Recomiendo leerlo en esta edición: José Emilio Pacheco, Poesía modernista. Una antología general. México: SEP-UNAM, 1982 (Clásicos Americanos 39).

¿Adónde van los sonidos
cuando muere en los oídos
la postrera vibración?
El aire es mar: en el bogan,
y se hunden, y se ahogan
en la móvil extensión.

¿Adónde vuela el perfume?
Se evapora, se consume,
y se disipa, y se va:
triste vampiro del orbe,
el aire su esencia sorbe,
y muerto el perfume está.

¿Adónde su disco encierra
el rojo sol cuando cierra
la tiniebla su capuz?
¿Y adónde, tristes y bellas,
van las pálidas estrelllas
cuando aparece la luz?

El aire es tumba: devora
lo que brilla, lo que llora,
el perfume, la canción:
efímeras vibraciones,
luces, perfumes y sones
van al mismo panteón.

Pero la música blanda
revive, palpita y anda,
sumisa a la voluntad;
está dormida, no muerta;
si queréis verla despierta,
¡tocad, artistas, tocad!

El perfume no se agota:
cada molécula brota,
y se esparce en la extensión,
vibra próxima a perderse,
y ondulando va a esconderse
en las hojas del botón.

Hay bajo el gran Océano
un palacio soberano
que habita de noche el sol;
duermen los átomos rojos;
los corales son sus ojos,
y su alcoba un caracol.

Tras los témpanos polares,
en los hiperbóreos mares
qué triste la Osa se ve,
en tanto que dura el día,
descansa la estrella fría
de un monte nevado al pie.

Toda muerte es aparente;
el sol renace en Oriente,
surge la luna del mar.
Los aires que soplan yertos
están poblados de muertos
que van a resucitar.

Pero ¿en qué limbo sepulto,
en qué caracol oculto,
en qué pétalo de flor,
en qué témpano escondido,
mientras que dure el olvido,
vive, señora, mi amor?

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23 febrero, 2013

Poemas de Julián del Casal (La Habana, 1863-1893)


Fernand Khnopff 003

Procedencia: José Emilio Pacheco, Poesía modernista. Una antología general. México: SEP-UNAM, 1982 (Clásicos Americanos 39).

5.Julian del Casal

23 febrero, 2013

Poemas de José Asunción Silva (Bogotá, 1865-1896)


La Infancia

La Infancia (Photo credit: Foxspain Fotografía)

Procedencia: Pacheco, José Emilio: Poesía modernista. Una antología general. México: SEP-UNAM, 1982 (Clásicos Americanos 39.

6.Jose Asuncion Silva

22 febrero, 2013

La esencia de lo estético según Adolfo Sánchez Vázquez


sanchez_v-esencia


Sánchez Vázquez, Adolfo: Las ideas estéticas de Marx, Siglo XXI, 2005, p.61-68.
  • LA RELACIÓN ESTÉTICA
    Imprime “determinada forma a una materia dada”:
    • El sujeto transforma al objeto
    • Resultado: el objeto estético
      En él “se objetiva o despliega la riqueza humana del sujeto”.
  • EL ARTE: “CUMBRE DE LA ASIMILACIÓN ESTÉTICA DE LA REALIDAD”

    “La asimilación estética de la realidad alcanza su plenitud en el arte como trabajo humano superior que tiende a satisfacer la necesidad interna del artista (…) de desplegar sus fuerzas esenciales en un objeto concreto-sensible. Al liberarse de la utilidad material (…) el arte eleva a un nivel superior la objetivación y afirmación del ser humano”.

  • LA RELACIÓN ESTÉTICA CREA TANTO AL SUJETO COMO AL OBJETO EST.
    “El objeto estético sólo existe en su esencia humana, estética, para el hombre social”.
  • EL ARTE SE ENAJENA AL CONVERTIRSE EN MERCANCÍA
  • OBJETIVIDAD SOCIAL DEL VALOR ESTÉTICO

    Frente a las perspectivas objetivistas sobre la forma estética: si bien las cualidades formales de una obra constituyen realidades objetivas (simetría o asimetría, texturas, etc.), éstas poseen significado y valor estético sólo por ubicarse dentro de un mundo de relaciones humanas (de los seres humanos entre sí, del ser humano con la naturaleza).

    • Lo estético existe sólo en el mundo de lo humano

      Frente al idealismo: en el arte, lo estético surge sólo por el trabajo humano sobre una materia dada; asimismo, lo “bello natural” sólo existe en una “naturaleza humanizada”.

    • Lo estético es independiente del individuo

      Frente al psicologismo: la materia de la obra de arte posee realidad objetiva, y la forma en que lo estructura el artista es de naturaleza histórico-social (escuelas, tradiciones, géneros,etc.), por lo que también es objetiva -sólo que se trata de una objetividad histórico-social, no física.

    • Estructuras materiales con significados sociales: en la obra, el sentido (cuya objetividad es de naturaleza social) se halla sustentado por las estructuras impresas en la obra las cuales (poseen una objetividad material).

  • CARÁCTER SOCIAL DE LA RELACIÓN ESTÉTICA
“Se desarrolla sobre una base histórico-social en el proceso de humanización de la naturaleza, mediante el trabajo, y de objetivación del ser humano”.

sanchez_v-esencia.vym

2013-02-22

vym 2.2.0

21 febrero, 2013

Sobre la utilidad de los mapas conceptuales


Español: conocimientos previos

Un mapa conceptual es una herramienta gráfica para representar y organizar el conocimiento: así definen a los mapas conceptuales Alberto J. Cañas y Joseph D. Novak en What is a concept map? Prosiguen los autores: un mapa conceptual presenta conceptos, por lo general encerrados en círculos o cajas, y relaciones entre ellos, indicadas por líneas de enlace entre pares de conceptos. Junto a los enlaces, suelen colocarse frases que expresan el tipo de relación que guardan los conceptos entre sí; al menos, así es como deben construirse los mapas conceptuales de acuerdo con los pedagogos, psicólogos, etc., que han escrito sobre el tema. En los hechos, cada persona las emplea o no según le sean útiles o no. Puesto que una sencilla búsqueda en internet nos presenta con rapidez muchos vínculos a documentos escritos por especialistas en la materia, no abundaré sobre el pensamiento “ortodoxo” acerca de los mapas conceptuales, y me limitaré a precisar algunas cuestiones.

Al menos en la academia, conocer algo, ya se trate de hechos o de ideas o creencias, significa entender su estructura. Y entenderla implica no sólo distinguir elementos y relaciones, sino también, y sobre todo, distinguir entre lo esencial y lo secundario. En el caso de un texto, discernir entre:

  • el tema del que se ocupa el autor y la tesis que éste defiende;

  • premisas y conclusiones;

  • temas y subtemas;

  • antecedentes y consecuencias;

  • el asunto principal y los ejemplos que lo ilustran,

  • etc.

Con gran frecuencia, nuestras dificultades para comprender un texto –o para explicárselo a otro– consisten en que lo entendimos “renglón por renglón”, frase por frase, pero no en su estructura fundamental.

Para esto, precisamente, sirven los mapas conceptuales. Cuando elaboramos un mapa conceptual, nos obligamos a revisar nuestro conocimiento sobre un tema, de modo que nos damos la oportunidad de clarificar nuestras ideas y, en su caso, revisarlas. En última instancia, es una paráfrasis visual: obedece al mismo principio que la vieja orden de los profesores y los libros de texto, cuando nos indicaban: “Explica con tus propias palabras…” Las ventajas del mapa conceptual frente a una paráfrasis hecha con palabras son, básicamente, dos:

  • Elaborarlo nos ayuda a abstraer las ideas básicas sin que nos perturben o confundan las connotaciones, implicaciones, sugerencias, etc., del texto (en este sentido, un mapa conceptual es la verdadera antipoesía);

  • Nos permite ver simultáneamente las relaciones de orden entre los conceptos… o de desorden, y así corregirlas.

De este modo, los mapas conceptuales pueden ofrecer un gran apoyo en cualquier tarea de orden intelectual, y en especial las que llevamos a cabo estudiantes y profesores. En mi caso, por ejemplo, los empleo para ayudarme en la lectura de obras más bien exigentes, para planear clases, etc.

No creo que haya mucho más que decir al respecto. Como las herramientas materiales, las cognitivas se llegan a dominar mediante la práctica. Así, concluyo remitiendo a los lectores a las páginas web de mis aplicaciones favoritas de mapas conceptuales. Les recomiendo que las prueben todas para averiguar cuál les conviene más (y no son las únicas disponibles).

19 febrero, 2013

Carlos Pellicer: “Iguazú”


Saltos sobre el Río Iguazú desde el sendero br...

De Piedra de sacrificios; poema iberoamericano, 1924. En este libro (reeditado por el FCE y también, creo, por El Equilibrista), los títulos vienen como se ve en esta entrada: al final del texto y cargados a la derecha, en cursivas.

Agua de América,
agua salvaje, agua tremenda,
mi voluntad se echó a tus ruidos
como la luz sobre la selva.
Agua poderosa y terrible,
tu trueno es el mensaje
de las razas muertas a la gran raza viva
que alzará en años jóvenes la pirámide
de las renovaciones cívicas.
Desde los anfiteatros donde toca tu orquesta
se descuelgan las ráfagas sinfónicas
de la gracia y de la fuerza.
Y así desde México sigo
creyendo que las aguas de América
caen tan cerca de mi corazón,
como la sangre en las liturgias aztecas.
Lo mismo que frente al Tequendama
cuya catarata pasó por mis propias arterias,
ante ti el motor de mi ser centuplica
la libertad heroica de sus ansias
y enciende la voz del olvido
sobre sus horas trágicas.
Las grandes aguas del Señor
iluminan la sombra de las almas.
Y cantan las aguas la leyenda
de la selva que camina por las montañas
de las maderas ágiles que llegan
a pintar los paisajes coronados de pájaros
con sus banderas verdes y sus bejucos largos.
El agua del Iguazú se derrumba a grandes gritos
o cae en simple mediodía;
numera el infinito
igual en una cuerda que en locas griterías.
Se echa abajo rodando en franjas gruesas
o se deshila sutilmente;
echa a rodar dos mil cabezas
o aligera el destino de una frente.
Está cañoneando el abismo
con su artillería sin tregua.
En otro salto brinca como un niño
y en otro salto solamente sueña.
El río da cincuenta saltos
y en cada salto tiene una voz diversa.
Iguazú, Iguazú, Iguazú, Iguazú.
Con tambores gigantes llama a reunión a la selva;
con violines agudos atrae a la golondrina.
En re mayor toca un gran piano más lejos;
se inclina sobre los follajes como una lira
que conquista al hombre o al lucero
y en las guijas de abajo toca flautas líquidas.
Agua del Iguazú, agua grande, agua soberbia,
mi voluntad será como la tuya,
numerosa y fanática,
sin temores ni exclusas.
Acampará a tu vera para elogiar la música
de las aguas de América,
retornará el instante que hizo brotar tus rumbos,
alcanzará tu juventud perpetua
y humilde o grande se alzará en el mundo,
como tu voz en medio de la selva.

Iguazú

18 febrero, 2013

Sugerencias para los cuestionarios y reseñas de Modernismo Hispanoamericano


Aguilar, Luis Miguel. La democracia de los muertos. Ensayo sobre poesía mexicana, 1800-1921. México: Cal y Arena, 1988. (Capítulo sobre el modernismo).

Aguirre, J. M. Antonio Machado: poeta simbolista. Madrid: Taurus, 1973.

Berman, Marshall. Todo lo que es sólido se desvanece en el aire. México: Siglo XXI, 1988. Capítulo sobre Baudelaire.

Blanco, José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana. México: Katún, 1981. (Capítulo sobre el modernismo).

Calasso, Roberto. La literatura y los dioses. Barcelona: Anagrama, 2002. T. Edgardo Dobry.

Calinescu, Matei. Cinco caras de la modernidad. Tecnos, Madrid, 1991 (col. Metrópolis), 1991, 326p. (Ed. original: Five Faces of Modernity, Duke University Press, 1987). (Alguno de los cuatro primeros capítulos).

Chaves, José Ricardo: Andróginos. Eros y ocultismo en la literatura romántica. UNAM, 2005 (Cuadernos del Seminario de Poética 22).

Gullón, Ricardo. Direcciones del modernismo. Madrid: Alianza, 1990.

Gutiérrez Girardot, Rafael. Modernismos. Montesinos, 1983, 197p. (Hay ed. posterior en el FCE). (Uno solo de sus capítulos).

Gutiérrez Nájera, Manuel, José Juan Tablada y otros. La construcción del modernismo. México: UNAM, 2002 (Biblioteca del Estudiante Universitario).

Henríquez Ureña, Max. Breve historia del modernismo, FCE, 1954.

Herrera Franyutti, Alfonso. Martí en México. Recuerdos de una época. México: Conaculta, 1996 (Sello Bermejo).

Jiménez, Juan Ramón. El modernismo. Apuntes de curso (1953). Ed. Jorge Urrutia. Madrid: Visor-Comunidad de Madrid, 1999 (Biblioteca Filológica Hispánica 37). Buena elección, pero obra difícil: el autor va recordando, reflexionando y juzgando sobre la marcha, de modo que, si por un lado tiene un contenido rico y valioso, por el otro resulta a veces difuso, redundante, etc.

Jrade, Cathy Login. Modernismo, modernity, and the development of Spanish American literature. Austin: University of Texas Press, 1998.

Lida, Raimundo. Rubén Darío: Modernismo. Caracas: Monte Ávila, 1984.

Litvak, Lily, España, 1900: modernismo, anarquismo y fin de siglo. Barcelona: Anthropos, 1990.

Luna Sellés, Carmen. La exploración de lo irracional en los escritores modernistas hispanoamericanos: literatura onírica y poetización de la realidad. Universidad de Santiago de Compostela, 2002.

Martí, José y otros. Estética del modernismo hispanoamericano. Ed. Miguel Gomes. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 2002 (Claves de América 21).

Martí, José: Ensayos y crónicas. Ed. José Olivio Jiménez. Madrid: Cátedra, 2004.

Martínez Carrizales, Leonardo. La gracia pública de las letras. Tradición y reforma en la institución literaria de México. México: Colibrí-Secretaría de Cultura de Puebla, 1999.

Paz, Octavio. Cuadrivio. México: Joaquín Mortiz, 1965. Los ensayos sobre Darío y López Velarde.

El arco y la lira. Diversas ediciones. Elijan un solo capítulo.

Los hijos del limo. Diversas ediciones. Sólo hasta el capítulo “Traducción y metáfora”, inclusive.

Praz, Mario. El pacto con la serpiente. T. Ida Vitale. México: Fondo de Cultura Económica, 1988.

La carne, la muerte y el diablo en la literatura romántica. T. Ruben Mettini. Barcelona : El Acantilado, 1999. Sobre todo, los dos últimos capítulos.

Puccini, Dario, y Saúl Yurkievich. Historia de la cultura literaria en Hispanoamérica. FCE, 2010, T. Juan Carlos Rodríguez y otros. Capítulos sobre modernismo.

Raymond, Marcel. De Baudelaire al surrealismo. México: FCE, 1963. 340p. Elegir la introducción y dos o tres capítulos de los dos primeros libros en que se divide esta obra. Primero deben revisarla a vista de pájaro para poder elegir.

Romero, José Luis: Latinoamérica: las ciudades y las ideas, 5a. edición. Buenos Aires: Siglo XXI, 2001.

Schulman, Iván A. El proyecto inconcluso: la vigencia del Modernismo. México: Siglo XXI-UNAM, Instituto de Investigaciones Filologicas, 2002.

Sharman, Adam. Tradition and modernity in Spanish American literature: from Darío to Carpentier. Nueva York : Palgrave Macmillan, 2006.

Suárez Miramón, Ana. El Modernismo: compromiso y estética en el fin de siglo. Madrid: Ediciones del Laberinto, 2006.

Touraine, Alain. Crítica de la Modernidad. T. Alberto Luis Bixio. 2a. ed. 1994. Obras de Sociología-México: FCE, 2000. Dos de los tres primeros capítulos.

Villanueva, Darío. Valle-Inclán, novelista del modernismo. Valencia : Tirant lo Blanch, 2005.

Vv. aa. El modernismo hispanoamericano: testimonios de una generación. Ed. Ignacio Díaz Ruiz. México : UNAM, Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, 2007 (Literatura y Ensayo en América Latina y el Caribe 5).

Zaid, Gabriel. Tres poetas católicos. México: Océano, 1997. Ensayos sobre López Velarde.

Zea, Leopoldo. El positivismo en México. México: FCE, 1968 (Filosofía).

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15 febrero, 2013

Manuel Carpio: “Las troyanas”


Andromache

Andromache (Photo credit: Stifts- och landsbiblioteket i Skara)

Fue tomada a traición Troya inocente;
murió el rey con la flor de sus troyanos,
y con sangre mancháronse inhumanos
los griegos, de los pies hasta la frente.

Entre el lloro y los gritos de la gente
al fin quemaron enemigas manos
muros y templos y los dioses vanos,
las torres y el alcázar eminente.

Mas la reina y sus fieles compañeras,
esclavas de señores arrogantes,
fueron a dar a tierras extranjeras;

Y a orillas de los mares resonantes
sentábanse a llorar las prisioneras,
vueltos a Ilión los pálidos semblantes.

El médico Manuel Carpio (1791-1860) es un personaje fundamental para la historia de su profesión y ciencia en mi país, México. También es uno de nuestros principales poetas neoclásicos. Transcribo este soneto de la antología de poesía decimonónica preparada por José Emilio Pacheco. Sobre el poema, anota Pacheco: “El destino de Hécuba, Casandra y Andrómaca en medio de la ruina de Troya inspiró la tragedia homónima de Eurípides estrenada en 415 a.C. Jean-Paul Sartre hizo una adaptación en 1965 de esta obra, la tragedia pacifista por excelencia”.

 

11 febrero, 2013

Poemas de Gilberto Owen


An episode from the 5th voyage of Sinbad the S...

De Línea

POÉTICA
Esta forma, la más bella que los vicios, me hiere y escapa por el techo. Nunca lo hubiera sospechado de una forma que se llama María. Y es que no pensé en que jamás tomaba el ascensor, temía las escaleras como grave cardíaca, y, sin embargo, subía a menudo hasta mi cuarto.
Nos conocimos en el jardín de una postal. A mí, bigotes de miel y mejillas comestibles, los chicos del pueblo me encargaban substituirlos en la memoria de sus novias. Y llegué a ella paloma para ella de un mensaje que cantaba: “Siempre estarás oliendo en mí.”
Esta forma no les creía. Me prestaba sus orejas para que oyera el mar en un caracol, o su torso para que tocara la guitarra. Abría su mano como un abanico y todos los termómetros bajaban al cero. Para reírse de mí me dio a morder su seno, y el cristal me cortó la boca. Siempre andaba desnuda, pues las telas se hacían aire sobre su cuerpo, y tenía esa grupa exagerada de los desnudos de Kisling, sólo corregida su voluptuosidad por llamarse María.
A veces la mataba y sólo me reprochaba mi gusto por la vida: “¡Qué truculento tu realismo, hijo!” –Pero no la creáis, no era mi madre. Y hoy que quise enseñarle la retórica, me hirió en el rostro y huyó por el techo.

De “Sindbad el varado”

Día dieciséis,
El patriotero

Para qué huir. Para llegar al tránsito
heroico y ruin de una noche a la otra
por los días sin nadie de una Bagdad olvidadiza
en la que ya no encontraré mi calle;
a andar, a andar por otras de un infame pregón
en cada esquina,
reedificando a tientas mansiones suplantadas.

Acaso los muy viejos se acordarán a mi cansancio,
o acaso digan: “Es el marinero
que conquistó siete poemas,
pero la octava vez vuelve sin nada”.

El cielo seguirá en su tarea pulcra
de almidonar sus nubes domingueras,
¡pero en mis ojos ha llovido en tantos deplorables paisajes!

La luz miniaturista seguirá dibujando
sus intachables árboles, sus pájaros exactos,
¡pero sobre mi frente no han arado en el mar tantas tinieblas!

La catedral sentada en su cátedra docta
dictará sumas de arte y teología,
pero ya en mis orejas sólo habita el zumbido
de un diablillo churrigueresco
y una cascada con su voz de campana cascada.

No huir. ¿Para qué? Si este dieciséis de Febrero borrascoso
volviera a serlo de Septiembre.

Día veintidós, 
Tu nombre, Poesía

Y saber luego que eres tú
barca de brisa contra mis peñascos;
y saber luego que eres tú
viento de hielo sobre mis trigales humillados e írritos:
frágil contra la altura de mi frente,
mortal para mis ojos,
Inflexible a mi oído y esclava de mi lengua.

Nadie me dijo el nombre de la rosa, lo supe con olerte,
enamorada virgen que hoy me dueles a flor en amor dada.

Trepar, trepar sin pausa de una espina a la otra
y ser ésta la espina cuadragésima,
y estar siempre tan cerca tu enigma de mi mano,
pero siempre una brasa más arriba,
siempre esa larga espera entre mirar la hora
y volver a mirarla un instante después.

Y hallar al fin, exangüe y desolado,
descubrir que es en mí donde tú estabas,
porque tú estás en todas partes
y no sólo en el cielo donde yo te he buscado,
que eres tú, que no yo, tuya y no mía,
qa voz que se desangra por mis llagas.

10 febrero, 2013

Luis Rius: una introducción a la poesía


Luis Rius (1930-1984), poeta del exilio español en México, fue un gran maestro de poesía: no simplemente un gran profesor universitario, sino alguien que enseñaba poesía. Aunque no tuve la dicha de ser su discípulo, pude verlo alguna vez por televisión, leyendo y comentando “Yo escucho los cantos…”, de Antonio Machado. En 1972, la ANUIES publicó, dentro del Programa Nacional de Formación de Profesores, esta breve pero clara y útil introducción a la poesía.

La Poesia – Luis Rius