Ernest Renan: recordar e idealizar (2)


Puede decirse que, entre las anécdotas, los discursos y las frases célebres referidas por los historiadores, no existe uno solo rigurosamente auténtico. ¿Había taquígrafos que fijasen aquellas palabras rápidas? ¿Había un analista siempre presente para anotar los gestos, las actitudes, los sentimientos de lo actores?

Vida de Jesús, p.72-73.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: