Archive for febrero, 2014

26 febrero, 2014

Carlos Pellicer: “Nocturno” (No tengo tiempo de mirar…) y “Tema para un nocturno”


Nocturno

No tengo tiempo de mirar las cosas
como yo lo deseo.
Se me escurren sobre la mirada
y todo lo que veo
son esquinas profundas rotuladas con radio
donde leo la ciudad para no perder tiempo.
Esta obligada prisa que inexorablemente
quiere entregarme el mundo con un dato pequeño.
¡Este mirar urgente y esta voz en sonrisa
para un joven que sabe morir por cada sueño!
No tengo tiempo de mirar las cosas,
casi las adivino.
Una sabiduría ingénita y celosa
me da miradas previas y repentinos trinos.
Vivo en doradas márgenes; ignoro el central gozo
de las cosas. Desdoblo siglos de oro en mi ser.
Y acelerando rachas –quilla o ala de oro–,
repongo el dulce tiempo que nunca he de tener.

De 6, 7 poemas, 1924

Tema para un nocturno

Cuando hayan salido del reloj todas las hormigas
y se abra –por fin– la puerta de la soledad,
la muerte
ya no me encontrará.
Me buscará entre los árboles, enloquecidos
por el silencio de una cosa tras otra.
No me hallará en la altiplanicie deshilada
sintiéndola en la fuente de una rosa.
Estoy partiendo el fruto del insomnio
con la mano acuchillada por el azar.
Y la casa está abierta de tal modo,
que la muerte ya no me encontrará.
Y ha de buscarme sobre los árboles y entre las nubes.
(¡Fruto y color la voz encenderá!)
Y no puedo esperarla: tengo cita
con la vida, a las luces de un cantar.
Se oyen pasos –¿muy lejos?–… todavía
hay tiempo de escapar.
Para subir la noche sus luceros,
un hondo son de sombras cayó sobre la mar.
Ya la sangre contra el corazón se estrella.
Anochece tan claro que me puedo desnudar.
Así, cuando la muerte venga a buscarme,
mi ropa solamente encontrará.

31 de octubre de 1945

Subordinaciones, 1949

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24 febrero, 2014

Ilustraciones y definiciones para un poema de L. L. de Argensola


Información proveniente de la denostada Wikipedia y de Zemanta.

Llevó tras sí los pámpanos otubre,…

Pámpanos en agosto

Pámpano: l sarmiento es el vástago o rama de la cepa de vid, de donde brotan las hojas, los zarcillos y los racimos. Los sarmientos, que brotan cada año del tronco, llevan todas las estructuras de crecimiento vegetal de la planta, es decir las hojas, los zarcillos, las yemas y las inflorescencias que se convertirán en racimos de uva una vez llegadas a su punto de madurez.

y con las grandes lluvias, insolente,
no sufre Ibero márgenes ni puente,
mas antes los vecinos campos cubre….

El Ebro asu paso por Miravet, Tarragona (Cataluña).

Ibero: Griego, latín: el río Ebro. Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del valle que lleva su nombre, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-sureste desde su nacimiento en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria, hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el delta del Ebro,

Moncayo, como suele, ya descubre
coronada de nieve la alta frente,
y el sol apenas vemos en Oriente
cuando la opaca tierra nos lo encubre….

Moncayo visto desde Alcalá (en Aragón).

Moncayo: es una montaña del Sistema Ibérico situada entre las provincias de Zaragoza (Aragón) y Soria (Castilla y León), en España. Con sus 2.314,30 msnm, es la máxima cumbre del Sistema Ibérico y uno de los picos más relevantes de la Península Ibérica.

Sienten el mar y selvas ya la saña
del Aquilón, y encierra su bramido
gente en el puerto y gente en la cabaña.

Rape of Oreithyia by Boreas. Detail from an Ap...

Aquilón: en la mitología romana, es el dios de los vientos septentrionales (del norte), fríos y tempestuosos. […] Es uno de los cuatro Ventus Venti (vientos provenientes de los cuatro puntos cardinales), hijo de Eolo y la Aurora, con Favonio, Volturno y Auster. Los latinos lo identificaron con el griego Boreas.

Ovidio, en su Metamorfosis1 escribe: “En el acto encierra en las cuevas de Eolo al Aquilón y a cuantos vientos hacen huir a las nubes acumuladas, y suelta al Noto.”

Y Fabio, en el umbral de Tais tendido,
con vergonzosas lágrimas lo baña,
debiéndolas al tiempo que ha perdido.

Fabio: nombre latino; Tais, griego. ambos, usados convencionalmente en la lírica durante  las épocas de predominio de la tradición clásica.

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23 febrero, 2014

Problemas de óptica


Espejos: cada uno refleja, de él, una imagen distinta.

Y ninguno lo retrata con exactitud: siempre falta algo, o sobra, o está deforme.

No se ve en nada.

Piensa: “La realidad es más inexacta que la fantasía”.

23 febrero, 2014

Confesión del Minotauro


Typhon from Kirschner

Typhon from Kirschner (Photo credit: Wikipedia)

“Un día descubrí que la cabeza de toro no es sino una máscara, y me la quité.

“Horrorizado, me volví a cubrir —mi verdadero rostro es el de Tifón”.

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22 febrero, 2014

“Unheard are sweeter”


En el jardín invisible, cantan los pájaros que no existen.

21 febrero, 2014

“La pérdida del reino que estaba para mí…”


“El mundo que existe”, piensa, “cadáver del mundo que pudo haber sido”.
“Ojalá fuera su fantasma”.

21 febrero, 2014

Fugaz, insólito, imposible


¿Por qué lo atrae tanto la mansión de los fantasmas? —Porque no quisiera ser, en este mundo, más que una aparición: fugaz, insólito, imposible.

21 febrero, 2014

Metamorfosis


El tercer fantasma es una flor.

Sus labios son tan rojos que te vuelves insecto.

Hacia allá vas.

Tú sientes que te elevas, porque vuelas y deseas posarte —nunca lo harás— en aquello tan hermoso, tan perfumado, tan rojo,

Otros piensan que eres horrible, porque insecto.

19 febrero, 2014

Los estoicos: algunas ideas esenciales


Dios, el cosmos y el destino del mundo

  • “La cosmología estoica es un monismo materialista y teológico” (107).
  • “Sólo existe Dios, que es el universo, lo eterno, lo uno y el bien. Opera como éter ígneo, en Logos espermático o semilla que germina diferenciándose en los entes de realidad. Todo es materia, incluso las virtudes y los conceptos, según Crisipo” (106).
  • “El éter ígneo es la zona más sutil del fuego creador, por el cual los demás elementos son creados” (107).
  • “A la evolución ascendente, sigue una evolución descendente, un desgaste. Al término del Grande Año, […] el universo se reabsorberá en el éter ígneo, por un incendio universal o ekpyrosis” (107).
  • “El principio eterno del mundo es el destino, cuya voz, como en Homero, “mandó de una sola vez para siempre” (107).
  • “Sólo hay un Dios. Los dioses son alegorías, comodidades de la mente, […] o bien son deificaciones legendarias para honrar a los bienhechores” (108).
  • “Dios, razón universal, es una providencia consciente de sus fines” (108).
  • “La finalidad [del universo] es la suma perfección. […] Zenón piensa que hasta la chinche tiene el encargo providencial de evitar el sueño excesivo” (108).
  • “Y como todos los extremos de la realidad son armónicos y conexos, pueden dar señales unos de otros. Se acepta, pues, la adivinación por los signos, la mántica popular, la creencia en los presagios” (108).
  • Al postular la existencia de un Dios providente, los estoicos se ven obligados a responder al problema de la existencia del mal. Sus respuestas anticipan las típicas del cristianismo. Las que me parecen más llamativas son las que insisten en la limitación de la perspectiva individual para comprender al cosmos en su conjunto, y las invitaciones a ser dóciles frente a la voluntad divina.

La religión natural y las “nociones comunes”

  • Los estoicos admiten la existencia de ciertas “nociones comunes”, las cuales son compartidas por todos los seres humanos y, asimismo, “naturales o no adquiridas por saber crítico o técnico (Crisipo, Posidonio). No son innatas en sí mismas —lo serán ya para Cicerón—, pues el alma nace como hoja en blanco: es innata sólo la facultad de adquirirlas” (118).
  • Estas “nociones comunes” se relacionan, sobre todo, con la moral y la religión. Cicerón las llama “gérmenes o centellas”. El consenso universal es el criterio para reconocer estas nociones comunes e inspira una “religión natural” (118).

Moral y sabiduría

  • Como los epicúreos y los cínicos, su objetivo principal es encontrar una forma de vida que asegure, a la vez, la virtud y la dicha. Tienen un concepto negativo de la dicha, como ausencia de sufrimiento, y consideran que el vicio no otorga una auténtica felicidad, que el vicioso en el fondo es infeliz por ser esclavo de sus hábitos e impulsos.
  • “El primer dogma de la conducta es la coherencia, […], ser y obrar de un solo modo, bajo la guarda de la conciencia moral, pues todo vicio de conducta entraña una incoherencia. […] Ser desigual a sí mismo es la peor vergüenza” (119).
  • “Se trata […] de acatar e imitar el orden universal, de cooperar voluntariamente con él. ‘Vivir conformes con la naturaleza’, dice Crisipo” (119).
  • “Esta línea recta de conducta es flecha orientada hacia un fin: […] la libertad. Las esclavitudes son los afectos y las cosas exteriores. Somos libres en nuestra vida interior y en las representaciones que imponemos a las cosas externas” (119).
    • “Las enfermedades del alma son alteraciones de la imagen del mundo que llevamos dentro. Guerra abierta contra las pasiones. Importa mucho clarificar la representación de las cosas desde el primer instante.” (119, cursivas mías).
    • En tanto que somos (potencialmente) dueños de lo que pasa en nuestra mente, no lo somos de la realidad exterior, incluido nuestro cuerpo. Así, nuestro cuerpo está sometido a la enfermedad y la muerte, por ejemplo, pero en cambio nuestro espíritu puede liberarse del miedo y la angustia frente a ellos, así como al dolor, la pobreza y todo mal originado fuera de nosotros mismos.
    • Entre estos males de origen externo se hallan la tiranía y la injusticia social: el estoico puede luchar a ellas por apego al deber, al “derecho natural” o a los “derechos humanos”, pero no por creer que pueda “cambiar al mundo”.
  • Así, pues, el estoico entrena su mente para desapegarse de las cosas y no sufrir por ellas; para alcanzar cierta apatía o ataraxia. Aunque las exposiciones de la doctrina estoica suelen hablar aquí de nuestras “ideas” u “opiniones” sobre las cosas, aquí lo esencial son las emociones: los estoicos, y todos los afines a ellos, o bien confunden opinión y sentimiento, o bien proponen llegar al control de las emociones por medio del control de las representaciones mentales.
  • Por ello, el estoico debe aprender a ser indiferente incluso a sus propios placeres y dolores. Si llega a sentir algún placer en el curso de su vida virtuosa, es aceptable que lo disfrute, siempre que no se apegue a él y no empiece a buscarlo en sí mismo.
  • “En general, se admite que para la virtud no basta la doctrina, sino que hay que añadirle el ejercicio, la voluntad. […] La voluntad, dice Cleantes, es al alma lo que al cuerpo la tensión muscular. Es la ‘buena tensión del alma’, dice Crisipo. En todo ello, como en muchas tesis estoicas, hay mixtura de intelectualismo en la base y volicionismo en el método” (121-122).
  • La virtud es el único bien o valor que se ha de buscar en la vida. En consecuencia, los demás bienes: riqueza, honor, poder, etc., son en el fondo indiferentes. Y el mal acarrea en sí mismo el castigo, por encadenarnos a las pasiones.
  • La muerte es un bien, por todos los males de los que nos libra. El suicidio es admisible cuando no se puede vivir con libertad o cuando la supervivencia propia se opone a la práctica del bien; no, cuando se busca por melancolía o desesperación.

Dignidad humana, ley natural y ciudadanía del mundo

  • Son los primeros teóricos del derecho natural
  • Todos los hombres son iguales en dignidad. Los estoicos tratan de limitar los alcances del sometimiento del esclavo, para ellos sólo un “jornalero vitalicio”. Séneca llega a decir que “nadie nace para el provecho ajeno” (133)
  • Las jerarquías sociales se justifican sólo por la diversidad de funciones requeridas para la obtención del bien común. Si se ajustaban a esa base, todos los sistemas políticos de la época eran aceptables.
  • Sin embargo, como lo señala Reyes, en la práctica los estoicos solían buscar y colaborar con monarcas de tendencias más o menos ilustradas y humanitarias, y oponerse a quienes percibían como tiranos que sólo buscaban su beneficio
  • El hombre de bien, sometido a la ley natural y divina, es ciudadano del mundo más que de una patria concreta.

Citas textuales y paráfrasis vienen de Alfonso Reyes, La filosofía helenística, Breviarios 147, FCE, 1959. Completado con ideas de procedencia varia que recordé en el proceso

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17 febrero, 2014


Cansancio de sí  y de los otros, de una especie gravosa que ni siquiera es capaz de atravesar paredes: también eso lo llevó a la mansión de los espectros.