Georges Bataille: La prostitución sagrada


En principio, la prostitución sólo es una manera de consagrarse. Ciertas mujeres […] se convertían en instrumento de un trabajo doméstico, en particular agrícola. A otras, la prostitución las transformaba en objetos del deseo masculino; […] anunciaban el instante que, en el abrazo, no había nada que no desapareciera […]. En la prostitución más antigua, si la prostituta recibía sumas de dinero o cosas preciosas, era como don; y ella empleaba los dones que recibía para sus gastos suntuarios y para los aderezos que la harían más deseable. Aumentaba así el poder que desde el comienzo había tenido de atraer hacia sí los dones de los hombres más ricos. La ley de ese intercambio no era, pues, la transacción mercantil. […] Esta suerte de intercambio […] se abría a la desmesura. La provocación del deseo quemaba; podía consumir hasta su fin la riqueza; podía consumir la vida de aquel cuyo deseo provocaba.

Georges Bataille, El erotismo. T. A. Vicens. Anagrama, 2008.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: