Derrota de la palabra


He descubierto que las palabras no existen.
He descubierto que supliciar al aire con los dientes y la lengua no es decir, hablar, nombrar.
Y que estos rasgos sobre el papel son realmente rasguños de la desesperación sobre la piel de las cosas.
He descubierto que sólo el sueño puede decir algo, pero sofocado entre las fauces del soñante apenas puede gruñir, ladrar, cuando mucho aullar musicalmente.
Y ahora sé también que, si deseo aprender a escribir, tendré que abrir las piedras como si fueran manzanas y dejar escapar las larvas que en ellas duermen. Pues ellas serán verdaderas letras, que formarán verdaderas palabras.
Pero sueños y larvas siguen allí, atenazados, aherrojados, acogotados, y entonces no hay nada que podamos decir, nada que podamos escribir, nada.

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: