Deseo de salmo y profecía 9


¿Tú me has prometido el corazón del árbol,
o un vértigo de amor me precipita en él
y aún no llego, o de ahí vine, o ahí soy?
Estas savias que andan por mi pecho,
¿en qué día de tu obra las pusiste?
Así cargado esté yo de pequeños visitantes,
de canciones como hojas rebrillando al alba,
de miradas que callan refugiadas en mi sombra.
Así mi raíz ame a la tierra
y húndase en ella por tocar su vientre,
por buscar su pecho,
por traer su vida a la vida de las luces y los vientos;
y un eco del mar resienta entre mis llamas,
y un arder luceros me corone bajo el día.

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