Archive for febrero, 2016

29 febrero, 2016

Metamorfosis


El hombre que se vuelve río fluye quieto en su cuarto.
El hombre que se transforma: glaciar que se derrite, cristal que se ve amorfo, se halla turbio, quietud que se desata fuga.
El hombre río fluye, desemboca, se derrama, disipa.
Sueña que más adelante se vuelve niebla.

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25 febrero, 2016

Sobre las disciplinas que estudian a la literatura


Observación: Entrada poco ambiciosa; su único objeto es aclarar dificultades de la nota Preguntas para los cuestionarios de todas las materias.

El estudio académico de la literatura, conocido como filología o (así en plural) estudios literarios, suele dividirse en cuatro áreas:

  • Crítica literaria: Análisis, interpretación o comentario de obras individuales. Ésta será la orientación predominante en un trabajo académico; en principio, los juicios de valor, sin quedar excluidos por completo (lo cual es quizá imposible), tendrán un lugar secundario. En cambio, en los ensayos periodísticos y literarios, los juicios de valor suelen ser la meta, el objetivo del texto, hacia el cual se orienta cualquier análisis o comentario que lleve a cabo el autor.
  • Historia de la literatura. Estudio de la literatura como realidad que cambia en el tiempo. Puede limitarse a dar cuenta de sus cambios, o bien (y esto es lo normal) tratar de explicarlos o interpretarlos, ya sea en función de puros criterios internos (influencias, reacciones en contra de alguna tradición, etc.), o bien con base en criterios externos (en general, los proporcionados por la historia no literaria).
  • Teoría literaria. Estudio de los principios generales que rigen al hecho literario. Las cuestiones que se plantea son variables, dependiendo de la tendencia a la que pertenezca el autor, pero algunas de ellas son: la naturaleza y los límites de la literatura; la teoría de los géneros literarios; las características del lenguaje literario; y el papel y el valor de la literatura en el conjunto de la cultura, la sociedad o la existencia humana. Aunque se trate de problemas de naturaleza general, bien puede ser que el autor que se los proponga enfoque su atención en obras individuales con el fin de esclarecerlos.
  • Literatura comparada. Estudio de las relaciones entre obras, géneros, corrientes, etc., de distintas lenguas; o entre obras, géneros, etc. de la literatura y las de las otras artes.
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23 febrero, 2016

La huella de la poesía pura en los Contemporáneos


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Moïse Kisling (1891-1953), Kiki de Montparnasse

La orilla del mar

José Gorostiza, Canciones para cantar en las barcas, 1925

No es agua ni arena
la orilla del mar.

El agua sonora
de espuma sencilla,
el agua no puede
formarse la orilla.

Y porque descanse
en muelle lugar,
no es agua ni arena
la orilla del mar.

Las cosas discretas,
amables, sencillas;
las cosas se juntan
como las orillas.

Lo mismo los labios,
si quieren besar.
No es agua ni arena
la orilla del mar.

Yo sólo me miro
por cosa de muerto;
solo, desolado,
como en un desierto.

A mí venga el lloro,
pues debo penar.
No es agua ni arena
la orilla del mar.

Poesía

Xavier Villaurrutia, Reflejos, 1926

Eres la compañía con quien hablo
de pronto, a solas.
Te forman las palabras
que salen del silencio
y del tanque de sueño en que me ahogo
libre hasta despertar.

Tu mano metálica
endurece la prisa de mi mano
y conduce la pluma
que traza en el papel su litoral.

Tu voz, hoz de eco
es el rebote de mi voz en el muro,
y en tu piel de espejo
me estoy mirando mirarme por mil Argos,
por mí largos segundos.

Pero el menor ruido te ahuyenta
y te veo salir
por la puerta del libro
o por el atlas del techo,
por el tablero del piso,
o la página del espejo,
y me dejas
sin más pulso ni voz y sin más cara,
sin máscara como un hombre desnudo
en medio de una calle de miradas.

Poética

Gilberto Owen, Línea, 1930

Esta forma, la más bella que los vicios, me hiere y escapa por el techo. Nunca lo hubiera sospechado de una forma que se llama María. Y es que no pensé en que jamás tomaba el ascensor, temía las escaleras como grave cardíaca, y, sin embargo, subía a menudo hasta mi cuarto.
Nos conocimos en el jardín de una postal. A mí, bigotes de miel y mejillas comestibles, los chicos del pueblo me encargaban substituirlos en la memoria de sus novias. Y llegué a ella paloma para ella de un mensaje que cantaba: “Siempre estarás oliendo en mí”.
Esta forma no les creía. Me prestaba sus orejas para que oyera el mar en un caracol, o su torso para que tocara la guitarra. Abría su mano como un abanico y todos los termómetros bajaban al cero. Para reírse de mí me dio a morder su seno, y el cristal me cortó la boca. Siempre andaba desnuda, pues las telas se hacían aire sobre su cuerpo, y tenía esa grupa exagerada de los desnudos de Kisling, sólo corregida su voluptuosidad por llamarse María.
A veces la mataba y sólo me reprochaba mi gusto por la vida: “¡Qué truculento tu realismo, hijo!” –Pero no la creáis, no era mi madre. Y hoy que quise enseñarle la retórica, me hirió en el rostro y huyó por el techo.

17 febrero, 2016

Síntesis, análisis y dinamismo en poemas de los Contemporáneos


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Robert Delaunay, Torre Eiffel, 1923

Viaje

Salvador Novo, xx Poemas, 1925

Los nopales nos sacan la lengua;
pero los maizales por estaturas
—con su copetito mal rapado
y su cuaderno debajo del brazo—
nos saludan con sus mangas rotas.

Las magueyes hacen gimnasia sueca
de quinientos en fondo
y el sol —policía secreto—
(tira la piedra y esconde la mano)
denuncia nuestra fuga ridícula
en la linterna mágica del prado.

A la noche nos vengaremos
encendiendo nuestros faroles
y echando por tierra los bosques.

Alguno que otro árbol
quiere dar clase de filología.
Las nubes, inspectoras de monumentos,
sacuden las maquetas de los montes.

¿Quién quiere jugar tennis con nopales y tunas
sobre la red de los telégrafos?
Tomaremos más tarde un baño ruso
en el jacal perdido de la sierra:
nos bastará un duchazo de arco iris,
nos secaremos con algún stratus.

Estudio

Carlos Pellicer, Colores en el mar (1915-1920), 1921

Jugaré con las casas de Curazao,
pondré el mar a la izquierda
y haré más puentes movedizos.
¡Lo que diga el poeta!
Estamos en Holanda y en América
y es una isla de juguetería,
con decretos de Reina
y ventanas y puertas de alegría.
Con las cuerdas de la lira
y los pañuelos del viaje
haremos velas para los botes
que no van a ninguna parte.
La casa de Gobierno es demasiado pequeña
para una familia holandesa.
Por la tarde vendrá Claude Monet
a comer cosas azules y eléctricas.
Y por esa callejuela sospechosa
haremos pasar la Ronda de Rembrandt.
…¡Páseme el puerto de Curazao!
Isla de juguetería,
con decretos de Reina
y ventanas y puertas de alegría.

Aire

Xavier Villaurrutia, Reflejos, 1926

El aire juega a las distancias:
acerca el horizonte,
echa a volar los árboles
y levanta vidrieras entre los ojos y el paisaje.

El aire juega a los sonidos:
rompe los tragaluces del cielo,
y llena de ecos de plata de agua
el caracol de los oídos.

El aire juega a los recuerdos:
se lleva todos los ruidos
y deja espejos de silevcio
para mirar los años vividos.

17 febrero, 2016

Respuestas a un cuestionario sobre el cuestionario


¿Cuantas preguntas deben contestarse? Todas. Quizá te haya confundido el que algunas te ofrezcan varias opciones, como la 10. Pero debe quedarte claro que éstas se hallan aquí sólo para orientarte. Si la obra que leas tiene como principal valor solamente el proponer interpretaciones o análisis de obras completas, entonces concéntrate en eso.
¿Cuál es su extensión mínima, o máxima? No tiene caso fijar una extensión determinada. No califico la cantidad de caracteres, sino el contenido. El objetivo del cuestionario es inducirlos a leer la literatura secundaria lúcidamente, con una actitud crítica, ¡leer pensando! Así que la mayor parte del trabajo ocurre dentro de tu cabeza: es de naturaleza intelectual. La respuesta escrita, por ello, deberá ser más bien escueta, sintética. El mejor consejo al respecto es, quizá, el ya famoso que Juan de Valdés (a quien estamos leyendo en estos días) da a sus interlocutores:

Todo el bien hablar castellano consiste en que digáis lo que queréis con las menos palabras que pudiéredes, de tal manera que, splicando bien el conceto de vuestro ánimo y dando a entender lo que queréis dezir, de las palabras que pusiéredes en una cláusula o razón no se pueda quitar ninguna sin ofender o a la sentencia della o al encarecimiento o a la elegancia. [Sentencia: sentido del discurso; encarecimiento: énfasis, echarle crema a los tacos, lo que no hace falta en el cuestionario; elegancia: equilibrio, armonía propios del tipo de texto que estés escribiendo.]

Sobre la bibliografía: Insisto en que yo sólo doy sugerencias. Lo importante es que sea pertinente para la materia. Y sí, cuando la obra es muy extensa, puedes dedicar el cuestionario a sólo una parte de ella.

10 febrero, 2016

“Forma y fondo”: de la poesía clásica a la poesía moderna (según J. Cuesta)


El lector de Salvador Díaz Mirón, digo, de Lascas tiene que considerar con extrañeza la diferencia tan honda que existe entre las formas y los asuntos de los poemas que entran en el libro, sobre todo, después de que se entera de que Díaz Mirón practicaba una teoría de la composición poética, de acuerdo con la cual, ni el metro, ni el desarrollo, ni el lenguaje, ni el tono de un poema deben elegirse al azar, sino ceñirse a la necesidad del asunto. Este principio explica que el lector se desconcierte; pero no es suficiente para hacerlo salir de su incertidumbre. “Forma es fondo”, dice bien el poeta desde la primera advertencia, y lo que con ello significa es que para cada asunto debe haber una forma a la medida, que no puede ser arbitraria. Ahora bien, la impresión que recibe el lector es que tanto las formas como los asuntos de Lascas se deben a una arbitrariedad. La necesidad que debe ligar a la forma con el fondo se conserva en la sombra, si no sucede que el asunto la expresa tan directamente, que es la forma lo que parece esquivar por superflua.

En la poesía clásica, la correspondencia entre la forma y el fondo es una ley genérica, que no pasa de ser una convención literaria. Hay una forma elegiaca como hay una forma idílica, y no son los asuntos quienes las distinguen, sino los sentimientos. La forma es el género, con lo que muy bien se indica que no se concibe que cada asunto pueda tener una forma individual, o que para cada asunto la poesía pueda disponer de un sentimiento particular. La forma como individualidad es una concepción de la poesía romántica, si bien se precisó con más claridad en el movimiento “formalista” que se derivó del romanticismo y que se conoció con el nombre anecdótico de movimiento “parnasiano”. Aquí, la forma dejó de ser un género para convertirse en una particularidad del sentimiento. Cada paisaje, cada crepúsculo, cada historia se dio a buscar su lenguaje individual, como si fueran a hablarse a sí mismos. Los poetas se entregaron a la misteriosa ociosidad de fabricar poesías blancas y amarillas; de imprimir a las palabras el temperamento del desierto o el estado de alma de unos elefantes, como algo directamente sensible, y de hacer, a la voluntad del asunto, místicamente manifestada, un soneto escultórico, una oda colorida o una elegía musical. El ideal parecía ser que los asuntos poetizaran por sí mismos sin intervención de los poetas, sin el intermedio de las formas. Pues este “formalismo” era en realidad un imperio absoluto del asunto, de la materia y, en consecuencia, una materialización de la poesía.

Jorge Cuesta, “Salvador Díaz Mirón”, 1940. En Poemas y ensayos, p. 342-344. Mexico: UNAM, 1964.

4 febrero, 2016

Modernismo: semestre 2016-2


Dos

alphonse muchaSobre los cuestionarios, consulten las notas Preguntas para los cuestionarios de todas las materias y Sugerencias para los cuestionarios y reseñas de Modernismo Hispanoamericano. Y no olviden, por favor, que los cuestionarios se deben responder acerca de estudios y ensayos, es decir, bibliografía secudaria, no acerca de obras pertenecientes en sí mismas al modernismo (o sea, bibilografía directa o primaria).

Febrero

5 Introducción al curso.

12 Modernidad y modernismo. Lectura: entrada del blog La poesía mexicana en vísperas del modernismo.

19 Modernidad y modernismo. Hispanoamérica en el Cambio de Siglo. Lectura: Manuel Gutiérrez Nájera, “La novela del tranvía”. Se puede leer en el sitio La Prosa Modernista.

26 La poesía ante la Modernidad. José Martí, “El poema del Niágara” (ensayo) y (optativa) Octavio Paz, “Poesía y poema”, en El arco y la lira. Reproducido en Ignoria.

Marzo

4 El proceso histórico del modernismo. Lecturas: Max Henríquez Ureña: “Historia de un nombre”, en Breve historia del modernismo, FCE, 1954, p.156-169; optativa: Matei Calinescu, “Modernismo literario y otros modernismos”, en Cinco caras de la modernidad. Tecnos, Madrid, 1991 (col. Metrópolis), 1991, p.76-91.

11 Poéticas del modernismo. Lecturas: Manuel Gutiérrez Nájera, “El cruzamiento en literatura”, y Rubén Darío, “Los colores del estandarte”..

18 José Martí. Lecturas: Versos sencillos.

25 Asueto.

Abril

1 José Martí. Lecturas: “Académica”, Homagno”, “Yugo y estrella” (de Versos libres) y “Dos patrias” (de Flores del destierro).

15 Rubén Darío. Lecturas: Prosas profanas. Entrega del primer cuestionario.

22 Rubén Darío. Lecturas: Cantos de vida y esperanza. Comentaremos: “¡Oh miseria de toda lucha por lo finito!…”, “Nocturno” (“Los que auscultasteis el corazón de la noche…”), “Caracol” y “Lo fatal”.

29 Otros escritores del movimiento modernista: poemas de Amado Nervo, José Juan Tablada, Leopoldo Lugones (en este blog) y Delmira Agustini (también en el blog). Sigan los vínculos.

Mayo

6 Los “paramodernistas”: Salvador Díaz Mirón, Lascas. Jorge Cuesta: “Salvador Díaz Mirón” (ensayo).

13 Los “paramodernistas”: Manuel José Othón, Idilio salvaje.

20 Ironía y lenguaje coloquial en el modernismo y el posmodernismo. Lecturas: El prosaísmo y la ironía en el modernismo, en este blog.

27 La narrativa modernista. Rubén Darío: “Thanatopía”. Se puede leer en diversas selecciones del autor, .como Cuentos fantásticos de Alianza Editorial. Si no lo pueden conseguir, sigan este vínculo: Thanatopía.

Junio

3 La novela modernista. Lecturas: Ramón del Valle-Inclán, Sonata de otoño.

10 Examen final y entrega de 2o cuestionario y trabajo final.

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2 febrero, 2016

La poesía mexicana en vísperas del modernismo


Manuel_Ocaranza_-La flor muerta 1868-2

Manuel Ocaranza: La flor rota, 1868

Al caer la tarde
Joaquín Arcadio Pagaza (1839-1918)

Van en tropel cruzando los bermejos
celajes el espacio; la campaña
pueblan las sombras; y los riscos baña
tardo el Sol con los últimos reflejos.

En medio, Lauro, a los copudos tejos
que sombríos coronan la montaña,
descasa Filis, cuya la cabaña
fue que en ruinas vislumbras no muy lejos.

Aquella claridad que surge ahora
ciñendo el mar, de céfiros ladrones,
la hueste que perfumes atesora,

y este plañir tenaz de los alciones,
¡cuánto agradaban, cuánto, a mis pastora…!
…¡Apiádate de mí!… ¡No me abandones!

Los naranjos (fragmento)
Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893)

Perdiéronse las neblinas
En los picos de la sierra,
Y el sol derrama en la tierra
Su torrente abrasador.
Y se derriten las perlas
Del argentado rocío,
En las adelfas del río
Y en los naranjos en flor.

Del mamey el duro tronco
Picotea el carpintero,
Y en el frondoso manguero
Canta su amor el turpial;
Y buscan miel las abejas
En las piñas olorosas,
Y pueblan las mariposas
El florido cafetal.

(…)

A Gloria (fragmentos)
Salvador Díaz Mirón (1853-1928)

No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca:
mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca.

(…)

Fiando en el instinto que me empuja,
desprecio los peligros que señalas.
«El ave canta aunque la rama cruja,
como que sabe lo que son sus alas».

(…)

¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.

Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan… ¡Mi plumaje es de esos!

(…)

¡Confórmate, mujer! Hemos venido
a este valle de lágrimas que abate,
tú, como la paloma, para el nido,
y yo, como el león, para el combate.