Posts tagged ‘Barroco y manierismo’

3 marzo, 2016

E. R. Curtius: El gran teatro del mundo según Lutero


Lutero, dice Erich Seeberg, emplea la expresión, “increíblemente osada”, de ” comedia de Dios” para definir todo lo que ocurre en la obra de la justificación. Lutero considera toda la historia profana como juego de títeres movido por Dios (Puppenspiel Gottes); lo único que vemos en la historia son las “máscaras” de Dios, esto es, los héroes, como Alejandro o Haníbal… Seeberg quiere derivar esas palabras de Meister Eckhart; pero en realidad son parte del patrimonio común de la tradición.

E. R. Curtius, “Metáforas del teatro”, Literatura europea y Edad Media latina. T. M. Frenk y A. Alatorre. México: FCE, 1955 (Lengua y Estudios Literarios).

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21 enero, 2016

N. Elias: el arte como refugio de los vencidos políticamente


El arte sirve no rara vez de enclave social de retirada para los vencidos políticamente o los excluidos de la acción política. Aquí, en el sueño de la vigilia hecho figura, se puede perseguir los propios ideales, aun cuando la dura realidad les impide el triunfo.

N. Elias, La sociedad cortesana, “Génesis del romanticismo aristocrático”, p. 327. T. G. Hirata. México: FCE, 1982 (Sección de Obras de Sociología).

29 agosto, 2015

El precio de la sensualidad


Are lordships sold to maintain ladyships
for the poor benefit of a bewildering minute?

Cyril Tourneur (dramaturgo inglés, 1575-1626), The avenger’s tragedy

2 julio, 2015

Un elogio decadentista del barroco Diego Velázquez


Las Meninas, detallePor más que sus infantas tengan cabeza de cera y pelo de seda deshilachada, uno se puede enamorar de esas muñecas. En los rasos muarés de sus trajes se encuentran reflejos de autos de fe; y las rosas que sostienen desdeñosamente en sus manos son rosas enrojecidas con toda la sangre de los judíos degollados a la puerta de las catedrales. Y además ¡son tan deliciosamente escrofulosas!… Velázquez fue el pintor de las viejas aristocracias…, fue el fastuoso historiador de un fin de raza de reyes.

Jean Lorrain (1855-1906), Tríptico, París, Ollendorf, s/a.

9 junio, 2015

Luis Carrillo y Sotomayor (1586-1610): A los despojos del rayo de Júpiter


La caída de los Titanes, 1637 Peter Paul Rubens

Peter Paul Rubens: La caída de los Titanes, 1637

Viste de ejemplo el tronco y de fiereza
éste que ves, centímano arrogante;
aun muerto, dura en el feroz semblante
el ánimo que opuso a tanta alteza.

Parias en humildad da a la grandeza
del siempre vencedor Altitonante;
y así el árbol, humilde, el arrogante
rostro humilla, humillando su cabeza.

Señales mira en él del rayo ardiente
de Júpiter; respeta los despojos,
oh tú, que admiras, triste, esta memoria.

Frescas aún viven en la altiva frente;
toma en ella consejo, abre los ojos,
y vete, que harto debes a su historia.

Notas
Centímanos: Gigantes de cien brazos.
El Altitonante: Júpiter (el que lanza truenos desde lo alto).
Parias: Tributo que pagaba un príncipe a otro en reconocimiento de superioridad (RAE).

29 marzo, 2015

Luca Giordano: El rapto de Europa


Giordano Luca - Rape of Europa - GJ-9967

Europa le ha tocado con sus manos divinas
cuando cruzó las ondas sobre el celeste toro…

Rubén Darío, “Caracol”, Cantos de vida y esperanza

29 marzo, 2015

Nicolas Poussin: Paisaje con Polifemo


Poussin Nicolas - Landscape with Polyphemus - GJ-1186

14 noviembre, 2014

“Envanécete de haber cogido con mi alma”: T. de Viau (1590-1626)


image Paris Bordone: Dama de rojo. Retrato de una cortesana renacentista. Hallado en http://venise.libertinage.free.fr/courtisanes.htm

Theóphile de Viau (1590-1626), poeta afín a nuestros barrocos, y parte del grupo de los libertinos.  Soneto donde la amante muerta regresa para hacer el amor una vez más. Se despide diciendo: “Te envanecías de haber jodido mi cuerpo; envanécete ahora de haber jodido mi alma”. Traducción y comentario de Octavio Paz: http://letraslibres.com/revista/poemas/soneto.

 

Je songeais cette nuit que Philis revenue,
Belle comme elle était à la clarté du jour,
Voulait que son fantôme encore fît l’amour,
Et que, comme Ixion, j’embrassasse une nue.

Son ombre dans mon lit se glisse toute nue,
Et me dit : «Cher Damon, me voici de retour ;
Je n’ai fait qu’embellir en ce triste séjour
Où depuis mon départ le sort m’a retenue.

«Je viens pour rebaiser le plus beau des amants ;
Je viens pour remourir dans tes embrassements !»
Alors, quand cette idole eut abusé ma flamme,

Elle me dit : «Adieu ! Je m’en vais chez les morts.
Comme tu t’es vanté d’avoir foutu mon corps,
Tu pourras te vanter d’avoir foutu mon âme»

10 septiembre, 2014

Actitud barroca (Gracián) vs. actitud ilustrada (Jovellanos)


Ya sabemos que para Américo Castro los términos ilustrado y barroco carecen de pertinencia cuando se les refiere a España. Y sin embargo…

Baltasar Gracián (1601-1658) expresó en esta forma su sentir (su vivencia) de la vida usada por los españoles en torno a él: “España se está hoy del mismo modo que Dios la crió, sin haberla mejorado en cosas sus moradores, fuera de lo poco que labraron en ella los romanos…; no ha obrado nada la industria” (Criticón, III, 9). Ante tan inerte e inmóvil paisaje humano, antesala de la “cueva de la nada”, nuestro duro y genial aragonés no toma posición alguna, y el nihil recalca su nihilismo. Mas pasan los años, y el paralítico espectáculo de ciertos pueblos castellanos es usado para otros menesteres por don Gaspar Melchor de Jovellanos: ” En los días más solemnes, en vez de la alegría y bullicio que debieran anunciar el contento de sus moradores, reina en las plazas y calles una perezosa inacción, un triste silencio, que no se puede advertir sin admiración ni lástima” (Biblioteca de Autores Españoles, XLVI, 491)

Américo Castro, La realidad histórica de España, Porrúa, 1987, p.100 (Sepan Cuantos… 372).

26 julio, 2014

“Y en luengos ramos vueltos se mostraban…”


image

(Apolo y Dafne, por Gian Lorenzo Bernini, 1598 – 1680). Tomado de http://losimprescindiblesdelarte.blogspot.com/2012/01/apolo-y-dafne.html

 

A Dafne ya los brazos le crecían
y en luengos ramos vueltos se mostraban;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos qu’el oro escurecían…

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(Garcilaso de la Vega, Soneto XIII).