Posts tagged ‘figuras de pensamiento’

4 mayo, 2014

A. Turing (1912-1954). Semblanza en la revista Ciencia


Bletchley Park - Block B - The Bletchley Park ...

Bletchley Park – Block B – The Bletchley Park Story – Statue of Alan Turing – by Stephen Kettle (Photo credit: ell brown)

La vida de Turing es un símbolo de lo amplia y variada que es la ciencia de la computación. Turing era una persona compleja: publica su artículo con el modelo fundamental apenas a la edad de 24 años. A la vez retraído y sociable, generoso; fue el típico científico distraído y descuidado en su vestir. Fue un corredor serio, al grado de haber llegado en tercer lugar en la clasificación para los XIV Juegos Olímpicos de Londres en 1948. Winston Churchill afirmó que Turing había hecho la contribución individual más grande a la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, por su papel en el rompimiento de los códigos secretos de comunicación de los alemanes. Sin embargo, Turing fue perseguido por su homosexualidad y tuvo que enfrentarse a la disyuntiva de ir a la cárcel o someterse a un tratamiento hormonal para “curarlo”. Después de padecer durante un tiempo las terribles consecuencias del tratamiento, Turing murió a los 41 años de edad.

Fco. Hernández Quiroz y Sergio Rajsbaum, “Presentación. Alan Turing y la computación”. Ciencia. Revista de la Academia Mexicana de Ciencias, oct.-dic. 2013, p.8.

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14 mayo, 2012

Figuras de pensamiento en “Sobre Chesterton”, de Jorge Luis Borges


Sólo algunos ejemplos.

Antítesis

Esenciales y abundantes en este ensayo. Presentaré las tres más importantes y una más.

Referencia Observaciones
Chesterton frente a Kafka y Poe.

Todo el ensayo se organiza con base en esta antítesis, la cual se resume al coemnzar el penúltimo párrafo: Chesterton se defendió de ser Edgar Allan Poe o Franz Kafka

“Ante la ley”, de Kafka, frente al apólogo de Bunyan.

Casi todo el último párrafo. Apoyo para enunciar la conclusión del autor.

Chesterton dedicó su vida a escribir la segunda de las parábolas, pero algo en él propendió siempre a escribir la primera.

Constituye, de hecho, la conclusión del texto.

En este país, los católicos exaltan a Chesterton, los librepensadores lo niegan.

El autor enuncia esta oposición para, acto seguido, argumentar que Chesterton es un autor demasiado complejo para quedar atrapado en ella. También, Borges se mostrará como un autor situado por encima de tan rudimentarios conflictos.

Definiciones que también constituyen sentencias

Borges tiene un estilo en extremo sentencioso; por otro lado, las definiciones –abundantes en alguien que tanto descree de nuestra capacidad para entender la esencia de las cosas— con frecuencia le sirven para desdeñar, con brevedad y eficacia, bien a lo definido, bien a quienes sostienen ideas opuestas a él (no olvidemos que escribió un “Arte de injuriar”).

Cita Observaciones

Un credo es el último término de una serie de procesos mentales y emocionales y que un hombre es toda la serie.

Una sentencia con dos definiciones: la de los credos y la del ser humano.

La fe católica, o sea un conjunto de imaginaciones hebreas supeditadas a Platón y a Aristóteles.

No hace falta ser un apologista de la Iglesia para darse cuenta de la tremenda simplificación que Borges lleva a cabo. El sustantivo imaginaciones y el verbo supeditar concentran toda la hostilidad que Borges muestra aquí hacia el catolicismo.

Otras figuras de pensamiento

Figura Cita Observaciones
Hipérbole

Chesterton pensó, como Whitman, que el mero hecho de ser es tan prodigioso que ninguna desventura debe eximirnos de una suerte de cósmica gratitud.

Expresar esa “cósmica gratitud” es una constante de Borges; basta recordar su “Poema de los dones”. Pero no debemos engañarnos: también ha manifestado con frecuencia una especie de de “cósmico pesimismo”, por ejemplo en el ensayo “La duración del Infierno”, de Discusión.

Expolición

Algo en el barro de su yo propendía a la pesadilla, algo secreto, y ciego y central.

En el barro de su yo y secreto, y ciego y central, desde el punto de vista meramente referencial, remiten a la misma tendencia profunda que Borges atribuye a Chesterton, pero cada uno de estos sintagmas ofrece un aspecto distinto del mismo referente. A la vez, la aparente o relativa redundancia sirve para dar un cierto patetismo al retrato del escritor inglés.

(Borges desdeña el patetismo explícito, y sin embargo prodiga personajes y situaciones conmovedoras, donde la intensidad se expresa de manera oblicua. Su conferencia “La Divina Comedia”, de Siete noches, podría ser, en este aspecto, una revelación indirecta de sus preferencias retóricas).

Comparación o símil

Su caso es parecido al de Kipling, a quien siempre lo juzgan en función del Imperio Británico.

Kipling es otro de los autores favoritos de Borges.