Posts tagged ‘Historia de fantasmas’

18 mayo, 2018

Victoria


He despoblado una parte del mundo para fundar mi reino. He desolado una parte del reino para crear mi mundo.
He aquí mi saturada soledad, la apretujada muchedumbre de fantasmas que me rodean y acompañan.
He insistido en hablar solo hasta obtener una respuesta, y luego otra, y luego más, y así hasta ensordecer mis oídos con el estridor del silencio.
Estoy al fin solo. Estoy al fin libre. Tengo por fin la mejor compañía.

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16 julio, 2015

Las algas de su cabello


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Al arrojarse al mar lanzaron el grito, y el grito se volvió canción y fue red.
Y la red te llama y te envuelve -pero sigue siendo grito. Por eso dicen que son ahogadas; pero no, se llaman asfixia.
Desde aquí las oigo, las veo -desearía que me atrapen las algas de su cabello, la escama de su cuerpo; que la anémona de su labio me chupara la vida.
Se dice que son ahogadas, pero no, son el oscuro deleite del agua.

3 julio, 2015

Ceremonia nocturna


Cada noche me asesino un poco para volver a estar, por unos minutos, vivo.
Hago un cruento sacrificio de mí a mí mismo; la sangre corre por la almohada como sobre un antiguo altar de piedra; y Algo en mí recibe complacido y complaciente el sacrificio.
Este Algo, entonces, se digna vivir.
Este Algo emerge y tiene mi rostro, pero no el cotidiano, sino el más antiguo, el verdadero.
El que asomaba sonriente por los matorrales.
Que bailaba y hacía resonar sus cascos sobre las peñas.
Y recibía el homenaje nocturno rendido por un colegio de sacerdotisas y esposas.
Cómo brillaban mis ojos en lo alto del monte, y cómo destellaba mi risa. Era un relámpago emergido del suelo, agudo como un grito, sonoro como puñal, ganoso de sangre como un rayo.
Y me consagraban los niños nacidos en el día, y todos se embriagaban con el júbilo de tenerme allí, a esa hora, en esa noche.
Por unos minutos.
Luego, volver al foso de la vida cotidiana.

2 julio, 2015

La libertad del monstruo


La llave que libera al monstruo es dorada, translúcida y fluida; y la cerradura son sus propios labios. Él ignora por qué libera al monstruo, y no por falta de respuestas, sino por su abundancia.
Será porque el monstruo es un voraz galope que devora distancias y horizontes.
Será porque el monstruo es una risotada que se eleva en el aire nocturno y se funde con los truenos.
Será porque el vive sólo cuando libera al monstruo, y cuando no, es un muerto que anda.
En otros tiempos se encontraba con el monstruo en sueños, y éste le contaba historias maravillosas como las de los libros de antes de que aprendiera a leer.
Pero un día se intoxicó de sobriedad, y el monstruo dejó de visitarlo. Pues había encerrado al monstruo en una profunda cárcel, pero él ignoraba que lo había hecho; sólo cuando la llave se dejó caer sobre sus manos y le dijo bébeme pudo comprenderlo.
Y le abrió la puerta al monstruo.
En sus años de encierro, el monstruo se había brutalizado, encanallado, y así lo notó cuando lo vio manejarse en el mundo exterior.
Pero el monstruo era el monstruo, con su hermosa desmesura, y no pudo resistirse ya a liberarlo.

17 noviembre, 2014

El camino recto


«Sigan siempre el camino recto», dijo el fantasma —y continuó atravesando paredes.

19 mayo, 2014

Visita obligada


Como mi cabeza no está embrujada, tengo que seguir visitando aquella vieja casona.

12 abril, 2014

El insomnio de la Hidra (monólogo interior)


La Hidra de Lerna no puede dormir desde hace varias noches.

En cuanto se queda a oscuras, llegan los fantasmas de las cabezas que ha perdido y comienzan a parlotear -sonoras, confusas.

Se pasa las horas tratando de distinguir las voces de sus cabezas muertas de las voces de sus cabezas vivas.

29 marzo, 2014

Diagnóstico tentativo


No está hablando solo: mira un cielo que no se oye y le habla a una estrella invisible.

7 marzo, 2014

Defensa contra los fantasmas


Un aroma puede ser un fantasma. Una flor puede ser una casa embrujada. No tener olfato puede mantenerte a salvo, riéndote de los que dicen haber visto perfumes, o menospreciándolos por tontos y asustadizos.

23 febrero, 2014

Problemas de óptica


Espejos: cada uno refleja, de él, una imagen distinta.

Y ninguno lo retrata con exactitud: siempre falta algo, o sobra, o está deforme.

No se ve en nada.

Piensa: “La realidad es más inexacta que la fantasía”.