Posts tagged ‘literatura de viajes’

1 mayo, 2016

E. Gómez Carrillo: Viaje al país del No-Morir


Hay un libro célebre, que se titula Vasobioyé, en el cual un aventurero cuenta su viaje al país fantástico del No-Morir. “En aquel país —dice— no había muerto aún nadie; pero como las biblias de la China y de la India que han llevado algunos viajeros le han hecho saber que la muerte existe, se empeñan en conocerla y, al fin, van lográndolo. Todos estudian el arte de morir, como nosotros los japoneses estudiamos la magia. Para llegar a su fin, se privan de alimentos, se encierran, se hieren. En las mesas de los ricos no se sirven más que venenos muy famosos, llevados de países lejanos, pero que, según creo, no les causan efecto sino muy de tarde en tarde. Con ciertos elíxires logran perder el conocimiento, como cuando nosotros abusamos de las copas de saké, y entonces exclaman delirando de placer: ¡Así debe de ser la muerte!, y bailan llenos de ventura. La ocupación nacional es correr tras la muerte”.

Enrique Gómez Carrillo, El Japón heroico y galante. Buenos Aires: Biblioteca Crisantema, 1935.

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19 marzo, 2016

La cortesía de los Cuarenta y Siete Ronin


Los 47 santos de la religión del rencor son los modelos clásicos de la calma urbana. Al conseguir hallarse solos ante el detestado príncipe Kotsuké, supieron dominar su sed de sangre, y haciéndole grandes reverencias dijéronle:

Señor, nosotros somos los hombres de Taku-mi-no-Kami. Vuestra señoría no habrá olvidado que antaño tuvo con él una querella, a resultas de la cual nuestro amo perdió la vida y su familia se arruinó. Como somos humildes y fieles servidores, nos vemos en la obligación de rogaros con el mayor respeto que os digneis suicidaros en nuestra presencia. Uno de nosotros os cortará en seguida la noble cabeza y la llevaremos todos al campo para depositarla sobre la tumba de nuestro buen jefe.

Esto dijeron. Y como el príncipe no se dignó darse la muerte con sus propias manos, los vengadores se confundieron en excusas y lo decapitaron sonriendo. La palabra sonriendo está en el texto.

Enrique Gómez Carrillo, El Japón heroico y galante. Buenos Aires: Biblioteca Crisantema, 1935, p. 121.