Posts tagged ‘literatura española del siglo xx’

6 diciembre, 2017

Ojo: sobre el examen de Española del XX


El lunes 11 de diciembre aplicaré el examen y recibiré cuestionarios y trabajos finales en el salón 301. Estaré allí desde las 6:00, con el grupo de Siglos de Oro 2. Si pueden y quieren llegar a esa hora, bienvenidos.

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29 noviembre, 2017

Sobre el krausismo (de un libro de Joaquín Xirau)


Presentar al krausismo es cosa difícil. Se debe incluir la exposición de un sistema filosófico, semblanzas y anécdotas de sus grandes personalidades, enumerar las instituciones fundadas o transformadas por ese movimiento, etc.
Es difícil, por lo tanto, apoyarse en una sola fuente para preparar una entrada breve, concisa e informativa. Una lista de alumnos, colaboradores y amigos de la Institución Libre de Enseñanza incluye a personajes tan variados como Leopoldo Alas Clarín, Manuel Azaña, el prehistoriador Pedro Bosch Gimpera, Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, María Moliner, el premio Nobel de Medicina Severo Ochoa, Eugenio d’Ors, José Ortega y Gasset, Alfonso Reyes, Pedro Salinas, Luis Simarro, Miguel de Unamuno, María Zambrano…
La forma en que éstos se relacionan con el movimiento krausista es muy variada. Consideremos a dos poetas más que mayores, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Ambos se consideran discípulos de Francisco Giner de los Ríos. El primero fue alumno de la Institución Libre de Enseñanza; el segundo, no. Pero Juan Ramón fue tratado por el distinguido psiquiatra Luis Simarro, cuya casa era frecuentada por Giner. Y allí Juan Ramón Jiménez conoció y trató largamente con Giner.  Los remito a este artículo de Juan Domingo Argüelles: http://semanal.jornada.com.mx/2017/09/10/juan-ramon-jimenez-en-el-centenario-de-platero-y-yo-1209.html.

El krausismo no fue sólo un sistema filosófico […]. Fue más bien una disciplina, una actitud integral de la vida. A ninguna idea se oponía si era sincera y claramente pensada. Abominaba sólo de los restos opacos y aniquilados de la escolástica decadente dominante en casi todos los centros de educación y les oponía la libertad de investigación, la gozosa preocupación por los problemas y realidades vivas. Muchos de los elementos de aquel círculo no aceptaban el krausismo en su contenido doctrinal y el número de discrepantes fue cada día más numeroso. Su espíritu, empero –el método, la actitud, la libertas de pensamiento y de investigación era aceptado por todos. En este sentido puede decirse que todos los hombres de la España moderna pertenecen en una u otra forma al “krausismo” (18).

Todo esto es perfectamente normal. […] Pero la España de la época era todo lo contrario de un país en estado normal. Se hallaba alejada del pensamiento filosófico y de la investigación científica, cerrada a la obra entera del espíritu creador (19).

Se trataba de renovar el viejo espíritu. No de destruirlo. […] Difícilmente se hallaría una concepción que con menos dificultad se conformara con los anhelos morales, políticos y religiosos de la tradición española. La filosofía del derecho, estrechamente vinculada a la ética y a la educación de la humanidad, se sitúa en primer término. La comunidad humana forma una totalidad orgánica con la imagen del Ser divino, y la ley –la ley moral, la norma jurídica y su incorporación personal mediante la acción educadora– es la forma inmanente bajo la cual se desarrolla la vida entera de esa comunidad divina y humana (22).

Las doctrinas de Sanz del Río [introductor del krausismo en España] y de su círculo no tardaron en repercutir en la marcha de los acontecimientos políticos y sociales de España. Los hombres más eminentes de la literatura y de la política se pusieron en contacto con ellos. La España oficial, decadente y corrompida, sintió pronto su presencia como una amenaza “revolucionaria”. La doctrina de Sanz del Río es acusada de panteísta. Uno de sus libros es incluido en el Índice [de libros prohibidos de la Iglesia Católica]. Los periódicos reaccionarios piden su expulsión de la Universidad. Se promueven amplios debates en el parlamento (23).

La Institución [Libre de Enseñanza, fundada en 1876 por Francisco Giner de los Ríos y los demás krausistas, tras ser despojados de sus cátedras y luego encarcelados,] fue desde el primer momento una organización de reforma pedagógica. Siendo la mayoría de sus fundadores profesores de las ramas superiores de la educación, natural era que en un comienzo se limitara a ser una especie de universidad libre. […] No tardaron sin embargo en advertir Giner y sus colaboradores la necesidad de organizar clases preparatorias de segunda enseñanza y qe no era posible obtener la reforma que se proponían sin partir de las primeras edades de la infancia. […] Así, la Institución se transforma en una escuela completa de unos doscientos muchachos que comprenden todos los grados de la educación, desde el jardín de niños hasta la universidad (36).

[Transcripción de los Principios pedagógicos de la Institución (1908), de Manuel B. Cossío:] “Trabajo intelectual sobrio e intenso, juego corporal al aire libre, larga y frecuente intimidad con la Naturaleza y con el Arte, absoluta protesta, en cuanto a disciplina moral y vigilancia, contra el sistema corruptor de exámenes, de emulación, de premios y castigos […]; vida de relaciones familiares, de mutuo abandono y confianza entre los maestros y los alumnos; intima y constante acción personal de los espíritus, son las aspiraciones ideales y prácticas a que la Institución encomienda su obra” (38-39).

Joaquín Xirau. Manuel Bartolomé Cossío y la educación en España. Barcelona: Ariel, 1969. 1a. ed: El Colegio de México, 1945.

15 octubre, 2017

Literatura Española s. XX (2018-1). Modificado


Aquí tienen los vínculos a las notas del blog con bibliografías para literatura española del siglo XX y, más particularmente, para poesía española del siglo XX.
Las preguntas de los cuestionarios se encuentran aquí.
Para los trabajos finales, ver Requisitos para los trabajos finales y Algunos errores frecuentes en los trabajos finales y cuestionarios.

Octubre

16 El fin de la Restauración, 1898-1923. Lectura: Ramón del Valle-Inclán, Luces de bohemia.

23 El novecentismo. Lecturas: unidad 3 de la Guía de estudios de Ensayo español del siglo XX; “Meditación primera” en Meditaciones del Quijote. de José Ortega y Gasset. Hay ediciones accesibles, pero en caso de que no hallen el libro, pueden buscarlo en https://archive.org/ y en https://openlibrary.org/. Entrega del primer cuestionario.

30 La Dictadura de Miguel Primo de Rivera. Juan Ramón Jiménez: poemas de la segunda época (los de la nota Poemas de Juan Ramón Jiménez; disculpen la tardanza, yo los llevaré a clase) y “Sencillo y espontáneo” (sigan el vínculo); y la nota del blog Juan Ramón y su Obra según Alfonso Reyes.

Noviembre

6 La vanguardia y el grupo de 1927. Lecturas: nota del blog Los poetas españoles de 1927 y la vanguardia (sencilla introducción); y la unidad 2 de la Selección de lecturas para las actividades de poesía de Literatura Española del Siglo XX.

13 La poesía de Federico García Lorca. Lectura: poemas de Lorca en la unidad 2 de la Selección de lecturas para las actividades de poesía de Literatura Española del Siglo XX.

20 Asueto

27 La Segunda República. Federico García Lorca. Lectura: La casa de Bernarda Alba.

Diciembre

4 La Guerra Civil. Poesía del exilio. Lecturas: unidad 4 de la Selección de lecturas de poesía española del s. XX; y Juan Ramón, poemas por elegir, junto con las notas del blog La poesía pura: algunas citas de Juan Ramón Jiménez y Juan Ramón Jiménez: El regante granadino.

11 Examen o trabajo final y entrega del segundo cuestionario.

Extraordinarios: 8 al 13 de enero

9 octubre, 2017

Para los grupos del lunes


  • Como lo aclaré en la entrada anterior de este blog, retomaremos los cursos donde los dejamos… después de que aclaremos en el salón los pendientes que tengamos.
  • Por lo tanto, espero que hoy retomemos los temas y lecturas que estaban fijados para el 25 de septiembre, pero después de que revisemos nuestra situación en  cuanto a calificaciones y otros asuntos.
  • En el transcurso de la semana introduciré las correcciones a los calendarios de actividades.
13 septiembre, 2017

Juan Ramón Jiménez: de la primera época


giovanni-segantini-love-at-the-fountain-of-life.jpgYo me moriré… (de Arias tristes, 1903)

Yo me moriré, y la noche
triste, serena y callada,
dormirá el mundo a los rayos
de su luna solitaria.

Mi cuerpo estará amarillo,
y por la abierta ventana
entrará una brisa fresca
preguntando por mi alma.

No sé si habrá quien solloce
cerca de mi negra caja,
o quien me dé un largo beso
entre caricias y lágrimas.

Pero habrá estrellas y flores
y suspiros y fragancias,
y amor en las avenidas
a la sombra de las ramas.

Y sonará ese piano
como en esta noche plácida,
y no tendrá quien lo escuche
sollozando en la ventana.

Francina, ¿en la primavera…? (de Jardines lejanos, 1903-1904)

Francina, ¿en la primavera
tienes la boca más roja?
—La primavera me pone
siempre más roja la boca.

—¿Es que besas más, o es
que las rosas te arrebolan?
—Yo no sé si es mal de besos
o si es dolencia de rosas.

—Y, te gustan más los labios
o las rosas?
—¿Qué te importa…?
la rosa me sabe a beso;
el beso, a beso, y a rosa.

Entonces le puse un beso
en la rosa de su boca.
La tarde de abril moría,
rosamente melancólica.

las fuentes iban al cielo
con su plata temblorosa.
Francina deshojó a besos
su boca sobre mi boca.

Mañana de la cruz (de Baladas de primavera, 1907)

Dios está azul. La flauta y el tambor
anuncian ya la cruz de primavera.
¡Vivan las rosas, las rosas del amor,
entre el verdor con el sol de la pradera!

Vámonos al campo por romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…

Le pregunté: «¿Me dejas que te quiera?»
Me respondió, radiante de pasión:
«Cuando florezca la cruz de primavera,
yo te querré con todo el corazón.»

Vámonos al campo por romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…

«Ya floreció la cruz de primavera.
¡Amor, la cruz, amor, ya floreció!»
Me respondió: «¿Tú quieres que te quiera?»
¡Y la mañana de luz me traspasó!

Vámonos al campo por romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…

Alegran flauta y tambor nuestra bandera.
La mariposa está aquí con la ilusión…
¡Mi novia es la virjen de la era
y va a quererme con todo el corazón!

El mar lejano (de Baladas de primavera, 1907)

La fuente aleja su cantata.
Despiertan todos los caminos…
Mar de la aurora, mar de plata,
¡qué limpio estás entre los pinos!

Viento del Sur, ¿vienes sonoro
de soles? Ciegan los caminos…
Mar de la siesta, mar de oro,
¡qué alegre estás sobre los pinos!

Dice el verdón no sé qué cosa…
Mi alma se va por los caminos…
Mar de la tarde, mar de rosa,
¡qué dulce estás entre los pinos!

Luna sola (de Poemas májicos y dolientes, 1911)

Cesó el clarín agudo, y la luna está triste.
Grandes nubes arrastran la nueva madrugada.
Ladra un perro alejándose, y todo lo que existe
se hunde en el abismo sin nombre de la nada.

La luna dorará un viejo camposanto…
Habrá un verdín con luna sobre una antigua almena…
En una fuente sola, será una luna en llanto…
Habrá una mar sin nadie, bajo una luna llena…

Para un libro no escrito (de Poemas impersonales, 1911)

Creemos los nombres.

Derivarán los hombres.
Luego, derivarán las cosas.
Y sólo quedará el mundo de los nombres,
letra del amor de los hombres,
del olor de las rosas.

Del amor y las rosas,
no ha de quedar sino los nombres.
¡Creemos los nombres!

21 agosto, 2017

Literatura Española del s. XX. Semestre 2018-1


Néstor Martín-Fernández de la Torre, artista canario (1887-1938).

Aquí tienen los vínculos a las notas del blog con bibliografías para literatura española del siglo XX y, más particularmente, para poesía española del siglo XX.
Las preguntas de los cuestionarios se encuentran aquí.
Para los trabajos finales, ver Requisitos para los trabajos finales y Algunos errores frecuentes en los trabajos finales y cuestionarios.

Agosto

21 Introducción al curso.
28 España y su modernidad inconclusa. Lectura: Benito Pérez Galdós, Doña Perfecta. Lectura sugerida: http://inciclopedia.wikia.com/wiki/Fachas_y_rojos

Septiembre

4 España frente a la secularización y el desencantamiento del mundo. Lecturas: Selección de lecturas de Ensayo español del siglo XX, unidad I; Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida.
11 España de1808 a 1898. Lectura: Pío Baroja, El árbol de la ciencia.
18 La poesía moderna del romanticismo al simbolismo. Lecturas: Antonio Machado, Soledades. Galerías. Otros poemas (en clase nos centraremos en la sección I desde “El viajero” hasta “Verdes jardinillos”); y poemas de la nota del blog Juan Ramón Jiménez: de la primera época.
25 Lecturas: Antonio Machado: Campos de Castilla, desde “Retrato” hasta “Un loco”, por lo menos; poemas de la nota Antonio Machado: algunos “Proverbios y cantares”; y “El ‘Arte poética’ de Juan de Mairena”.

Octubre

2 El fin de la Restauración, 1898-1923. Lectura: Ramón del Valle-Inclán, Luces de bohemia.
9 El novecentismo. Lecturas: unidad 3 de la Guía de estudios de Ensayo español del siglo XX; “Meditación primera” en Meditaciones del Quijote. de José Ortega y Gasset. Hay ediciones accesibles, pero en caso de que no hallen el libro, pueden buscarlo en https://archive.org/ y en https://openlibrary.org/. Entrega del primer cuestionario.
16 La Dictadura de Miguel Primo de Rivera. Juan Ramón Jiménez: poemas de la segunda época (por elegir) y “Sencillo y espontáneo” (sigan el vínculo); y la nota del blog Juan Ramón y su Obra según Alfonso Reyes.
23 La vanguardia y el grupo de 1927. Lecturas: nota del blog Los poetas españoles de 1927 y la vanguardia (sencilla introducción); y la unidad 2 de la Selección de lecturas para las actividades de poesía de Literatura Española del Siglo XX.
30 La poesía de Federico García Lorca. Lecturas por seleccionar.

Noviembre

6 La Segunda República. Federico García Lorca. Lectura: La casa de Bernarda Alba.
13 La Guerra Civil. Poesía del exilio. Lecturas: unidad 4 de la Selección de lecturas de poesía española del s. XX; y Juan Ramón, poemas por elegir, junto con las notas del blog La poesía pura: algunas citas de Juan Ramón Jiménez y Juan Ramón Jiménez: El regante granadino.
20 Asueto
27 El régimen franquista. Lecturas: Camilo José Cela: La colmena.

Diciembre

4 La poesía española desde 1939. Lecturas: unidades 5 y 6 de la Selección de lecturas para poesía española del s. XX; y la nota del blog Escasa muestra de poesía española del último tercio del s. XX.
8 La narrativa española desde los años 60. Lecturas por confirmar.
11 Examen o trabajo final y entrega del segundo cuestionario.

Extraordinarios: 8 al 13 de enero.

23 mayo, 2017

Escasa muestra de poesía española del último tercio del s. XX


A continuación, una muestra de la lírica española del último tercio del siglo XX. Está lejos de ser representativa en cuanto a nombres y obras. Su objetivo es poner ante los ojos algunos de los varios caminos recorridos por los poetas españoles en castellano de ese periodo, en lo que se refiere a opciones temáticas, estilísticas, etc.

Honestamente, creo que etiquetas como “culturalismo”, “metapoesía”, “neosurrealismo”, etc., resultan poco significativas a este lado del charco y, en última instancia, son incapaces de abarcar la complejidad de cada poema en lo individual, no digamos la de obras en marcha iniciadas hace ya muchos años. Por esto prescindo de ellas. Además, son debidas con frecuencia, más que otra cosa, al calor de las disputas internas del campo literario peninsular. Y como no las uso, debo prescindir también de las que han sido forjadas o aceptadas por los propios autores, como “poesía de la experiencia”. Sin embargo, los rasgos a los que aluden están allí, perceptibles.
Para la selección, me apoyé en las siguientes antologías:

  • Salvador, Álvaro, Martínez, Érika (eds.). Antología de la poesía española en la segunda mitad del s. XX. México: UNAM, 2011 (Ensayos y Poemas).

  • Sanz Pastor, Marta (ed.). Metalingüísticos y sentimentales. Antología de la poesía española (1966-2000). Madrid: Biblioteca Nueva, 2007 (Clásicos de Biblioteca Nueva 57).

  • Virtanen, Ricardo (ed.). Hitos y señas (1966-1996). Antología crítica de poesía en castellano. Madrid: Ediciones del Laberinto, 2001 (Hermes 13).

Todos los números entre paréntesis llevan a una entrada con notas aclaratorias.

Jenaro Talens (1946)

Límites de la mirada

I

Con voces melancólicas crecen las lluvias, ellas descansan su fuego entre árbol y árbol, como si el invierno no pudiera calentar también con el furor de los atardeceres que crepitan sobre la mirada desnuda, y vienen memorias mitad polvo vueltas noche invisible, les ahoga no acceder al espacio que la brisa interpone a cada fracción de luz, las boyas oscilando sobre un mar sin rostro, sin tiempo, se dirían formas de un sepulcral banquete interminable.

II

Y así las hojas desprendidas le devoran el rostro, su presencia ciega, el hálito borrado por un flujo de sombra, como si la noche lo ciñese y le sellase el labio, briznas de silencio donde la voluntad golpea furtiva, instruye en olvido al espejo, copia su desnudo. Oye, cansado, cómo prevalece el desafío de las voces, nieve fluyendo en ojos ya sin cielo.

De Proximidad del silencio, 1981

Guillermo Carnero (1947)

Mira el breve minuto de la rosa

Mira el breve minuto de la rosa.
Antes de haberla visto sabías ya su nombre,
y ya los batintines de su léxico
aturdían tus ojos –luego, al salir al aire, fuiste inmune
a lo que no animara en tu memoria
la falsa herida en que las cuatro letras
omiten esa mancha de color: la rosa tiembla, es tacto.
Si llegaste a advertir lo que no tiene nombre
regresas luego a dárselo, en él ver: un tallo mondo, nada;
cuando otra se repite y nace pura
careces de más vida, tus ojos no padecen agresión de luz,
sólo una vez son nuevos.

De Variaciones y figuras sobre un tema de La Bruyére (1). 1974

Ana Rossetti (1950)

Onán

Tu cuerpo, desierto de ti,
ascéticos los ojos de tus fuentes abismales,
descubre sobre qué dureza se ceñirán tus manos.
Del placer, los cauces rotos, por tus miembros,
te aleccionan en el violento quehacer
que te humedecerá el vientre,
manantial imposible a tus resecos labios.
Innumerables lenguas te recorren la carne
chupándote las sienes y enfriando tu espalda;
gasa de plata empapándote el vello.
La postrer sacudida echa atrás tu cabeza,
los párpados cerrados, el cuello en vano aguarda
ser cercenado de un ávido mordisco,
pues el deseo, ya, desciende por tus muslos.

De Los devaneos de Erato,(2) 1980

Luis Alberto de Cuenca (1950)

Amour fou

Los reyes se enamoran de sus hijas más jóvenes. (3)
Lo deciden un día, mientras los cortesanos
discuten sobre el rito de alguna ceremonia
que se olvidó y que debe regresar del olvido.
Los reyes se enamoran de sus hijas, las aman
con látigos de hielo, posesivos, feroces,
obscenos y terribles, agonizantes, locos.
Para que nadie pueda desposarlas, plantean
enigmas insolubles a cuantos pretendientes
aspiran a la mano de las princesas. Nunca
se vieron tantos príncipes degollados en vano.

Los reyes se aniquilan con sus hijas más jóvenes,
se rompen, se destrozan cada noche en la cama.
De día, ellas se alejan en las naves del sueño
y ellos dictan las leyes, solemnes y sombríos.

De La caja de plata, 1985

Helena, palinodia

No, no es verdad, amor, aquella historia. (4)
No llegó a seducirte aquel imbécil
de rizos perfumados. No te fuiste
precipitadamente de la fiesta
de nuestro aniversario, con los ojos
clavados en el bulto que emergía
de entre sus piernas, y con las narices
saturadas de droga. No embarcaste
en su yate de lujo con lo puesto
—que casi no era nada— mientras yo
te buscaba en la calle como un loco,
creyendo que te había pasado algo.
No desapareciste de mi vida
como una exhalación y para siempre.
No puede ser verdad aquella historia.

De Mitologías, 2001

Olvido García Valdés (1950)

Nombrar mas no decir…

A Javier Fernández de Molina

Nombrar mas no decir: que pasen una a una
cuentas sin término, madera
dulce, fósiles huellas del mundo: duramos
menos que un árbol, más que una mariposa, tanto
como una urraca: huesos incinerado, cerro
de greda. Es tu turno, agita
el dado y tíralo, objetos crecen, aletazos
de milano encerrado; así se hace
más apetecible y rubia la cerveza, más
gruesos los palos de esta silla, las hojas
del geranio más suaves y rizadas y olorosas:
el mundo es fantasmal y está vivo, retícula
de manchas y poros en la piel; todo
cuando atardece se dora con la luz, en ella
escucho aquel dibujo negro, blanco, verde
y azul tornasolado de la urraca, ya entonces
junto a la casa era así. Sobre lo que remueve,
sobre lo que se inclina busca
flores espigadas de tierra de maíz,
a mar de oro raíz de sombra.

De Del ojo al hueso, 2001

Luis Antonio de Villena (1951)

Reinos de taifas

Para Randal Switzer

Gozaré con tu piel morena, y el viento oscuro (5)
de tu pelo rubio. Iremos en la mañana
al mar, y buscaremos conchas y piedras lisas.
Y cuando estemos cansados, al salir del agua,
nos tenderemos a comer uvas, y la pulpa carmesí
de la sandía. Entre el fulgor del sol,
yo pasearé mi mano por el agua deliciosa
de tus piernas. Y cuando llegue la noche
y el aire arda en el cálido olor de los jazmines,
beberemos vino en la terraza, y mientras
tu jovencísima belleza se reposa en mí, y me sonríes,
muy cerca ya del sueño, jugaré a prenderte en el lóbulo
un granate (que brilla por la noche) o el blanco palor
de una perla. Y el alba nos sorprenderá
(te lo prometo) entre el deseo mejor y la delicia.
Son, recuerda, muy pocos los días de que disponemos.
Casi nadie entiende el placer y es muy larga
la incuria. Las gentes como nosotros deben
vivir de prisa. Como si todo fuese solamente un día.
Que breve es nuestro reino, y cristianos o almorávides,
terminan por llamar muy pronto a nuestra puerta.

De Hymnica, 1979

Andrés Sánchez Robayna (1952)

Mesa y naranjas

las líneas de la mesa
interrumpidas por naranjas

dispuestas en un plano
sobre la luz del cuarto blanco

abajo el mar se tiende
bajo la mano de las elipses

la luz inunda el cuarto
y las naranjas se acumulan

sobre la luz que entra
y que se tiende en la blancura

de este cuarto y el plano
de las naranjas y la mesa

A una roca

negro tranquilo de la forma:
las lisas aristas fluyeron

calma fluida lisa negra
soledad entera de la forma

De La roca, 1984

La claridad

La unidad de la flor, la deslumbrada
retama en la ladera de septiembre,
la impiedad de la luz, ¿son esos
los signos que nos llegan

y por los que morimos? Caminamos
junto a las aguas, en el sueño, y vemos
latir la luz sin fin ni despertar.
Y el día se hunde en el fulgor del día.

De Palmas sobre la losa fría, 1989

Julio Llamazares (1955)

3

Nada trasciende la densa mansedumbre de esta tarde.

Todo está delante de mis ojos: las cigüeñas varadas sobre el silencio, y los frutales florecidos más allá del tendido del ferrocarril.

En odres muy antiguos, tan antiguos que ni siquiera el dolor puede alcanzarlos, está guardado el tiempo. Y su costumbre deja posos más ácidos y azules que el olvido.

Como hierba crecida entre ruinas, la soledad es su único alimento y, sin embargo, su sustancia es tan dulce como nata crecida.

Absteneos, no obstante, de ponerle interrogantes amarillas o de buscar dioses de trapo allí donde existen solamente aguas absurdas.

De todos es sabido que el tiempo no posee otra grandeza que su propia mansedumbre.

De La lentitud de los bueyes, 1979

Luis García Montero (1958)

“Me persiguen…”

Me persiguen
los teléfonos rotos de Granada,
cuando voy a buscarte
y las calles enteras están comunicando.

Sumergido en tu voz de caracola,
me gustaría el mar desde una boca
prendida con la mía,
saber qué está tranquilo de distancia,
mientras pasan, respiran,
se repliegan
a su instinto de ausencia
los jardines.

En ellos nada existe
desde que te secuestran los veranos.
Sólo yo los habito
por descubrir el rostro
de los enamorados que se besan,

con mis ojos en paro,
mi corazón sin tráfico,
el insomnio que guardan las ciudades de agosto,
y ambulancias secretas como pájaros.

De Diario cómplice, 1987

Blanca Andreu (1959)

“Muerte pájaro príncipe…”

Muerte pájaro príncipe, un pájaro es un ángel inmaduro.
Y así, hablaré de tus manos que se alejan y de las manos de lo hermosísimo ardiendo,
pequeño dios con nariz de ciervo, hermano mío, héroes de alma entrecortada,
niñas de oro hipodérmico que nunca creen morir,
qué aguda la pupila y el filo de los dedos encendiendo la muerte mientras un ángel sobrevuela y pasa de largo
con el pico de plata y de ginebra,
labios del mediodía resuelto en ave sobre tus manos que se alejan y mis manos
y las manos del pequeño ciervo de aire griego salvaje, hermano mío,
y las manos sin venas de los héroes, de las madonas amnésicas.
Mis alas de dolor robadas por tus manos, amor mío, corazón mío pintado de blanco,
mis alas de dolor con botellas agónicas y líquidos que disuelven la vida,
y los labios que te aman en mí y en lo convulso,
y la música en trompetas delgadísimas, trompetas peraltadas, columnas niñas, qué sobreagudo el do
la mirada más alta y la más alta queja,
muerte pájaro príncipe volando,
un pájaro es un ángel inmaduro.

De De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall, 1981

Felipe Benítez Reyes (1960)

Advertencia

Si alguna vez sufres –y lo harás–
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni lo perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdón es sólo una palabra
que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque en merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste
desleal a tu conciencia, no apostando
sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocados mundos.

Así que cuando sufras –y lo harás–
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota,
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.

De Los vanos mundos, 1985

Jorge Riechmann (1962)

Cada cual tiene sus debilidades

…como si en los acontecimientos sociales todavía hubiera posibilidades de hablar en términos de buenos y malos y de expresar rotundidades…

Joaquín Estefanía en El País, 19.2.94

Yo ya sabía
que el estado mejicano de Chiapas
está situado en el ciberespacio
y que ciudades como Gorazde o Sarajevo
no constan en el atlas
que el poeta de la experiencia estándar
manejó en su añorada espléndida niñez

Yo ya sabía que mortal pecado es hoy
hablar en términos de buenos o malos
o expresar rotundidades

incluso si lo violan analmente a uno
con el palo de una escoba
como al pobre ciudadano italiano
que osó desafiar al rotundo poder del ciudadano Berlusconi
organizando un boicot a sus mercaderías.

Yo ya sabía que han pasado los tiempos
en que podía distinguirse la explotación de la filantropía
la sangre del petróleo
la justicia de la tortura
la usura de la estética
el hambre del destino.

Yo ya sabía que hoy es necesario
jurar fidelidad a la bandera
a la democracia liberal-democrática
al pensamiento débil (6)
a los valores débiles
y a la propiedad privada fuerte, ahí no valen bromas
enclenque amigo mío.

Yo ya sabía todo esto.
Pero no acabo de acostumbrarme totalmente, y a veces
por las mañanas se me avergüenzan las uñas
o la espalda.

Gianfranco Mascia promovió un boicot a los productos de Fininvest (el consorcio de Berlusconi) con un movimiento llamado Boicottiano el Biscione. Dos matones lo asaltaron en su propio estudio, lo amordazaron y ataron, y lo violaron analmente con una escoba.

El País, 20.2.94

De El día que dejé de leer El País, 1997

Bibliografía

Andreu, Blanca. De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall. Madrid: Hiperión, 1986 (5a ed.).

Benítez Reyes, Felipe. Los vanos mundos. Granada: Maillot Amarillo,1985.

Carnero, Guillermo. Variaciones y figuras sobre un tema de La Bruyére. Madrid: Visor, 1974.

Cuenca, Luis Alberto de. La caja de plata. Sevilla: Renacimiento, 1985.
Mitologías. Salamanca: CELYA, 2001.

García Montero, Luis. Diario cómplice. Madrid: Hiperión, 1987.

García Valdés, Olvido. Del ojo al hueso. Madrid: Ave del Paraíso, 2001.

Llamazares, Julio. La lentitud de los bueyes, Madrid: Hiperión, 1994 (3a ed).

Riechmann, Jorge. El día que dejé de leer El País. Madrid: Hiperión, 1997.

Rossetti, Ana. Los devaneos de Erato. Valencia: Prometeo,1980.

Sánchez Robayna, Andrés. La roca. Barcelona: Ediciones del Mall, 1984.
Palmas sobre la losa fría, Madrid: Cátedra, 1989.

Talens, Jenaro. Proximidad del silencio. Madrid: Hiperión, 1981.

Villena, Luis Antonio de. Hymnica. Madrid: Hiperión,1979.

16 febrero, 2017

Antonio Machado: algunos “Proverbios y cantares”


De Nuevas canciones (1917-1930)

X
En el viejo caserío
—¡oh anchas torres con cigüeñas!—
enmudece el son gregario,
y en el campo solitario
suena agua entre las peñas.

XI
Como otra vez, mi atención
está del agua cautiva;
pero del agua en la viva
roca de mi corazón.

XV
Busca a tu complementario,
que marcha siempre contigo,
y suele ser tu contrario.

XXXVI
No es el yo fundamental
eso que busca el poeta,
sino el tú esencial.

XLII
Enseña el Cristo: a tu prójimo
amarás como a ti mismo,
mas nunca olvides que es otro.

XLVI
Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía:
también la verdad se inventa.

XLVII
Autores, la escena acaba
con un dogma de teatro:
En el principio era la máscara.

L
Con el tú de mi canción
no te aludo, compañero;
ese tú soy yo.

LXVIII
Todo necio
confunde valor y precio.

LXIX
Lo ha visto pasar en sueños…
Buen cazador de sí mismo,
siempre en acecho.

LXX
Cazó a su hombre malo,
el de los días azules,
siempre cabizbajo.

LXXI
Da doble luz a tu verso,
para leído de frente
y al sesgo.

LXXXI
Si vivir es bueno,
es mejor soñar,
y mejor que todo,
madre, despertar

LXXXII
No el sol, sino la campana,
cuando te despierta, es
lo mejor de la mañana.

LXXXVIII
El pensamiento barroco
pinta virutas de fuego,
hincha y complica el decoro.

LXXXIX
Sin embargo…
¡Oh!, sin embargo,
hay siempre un ascua de veras
en su incendio de teatro.

XCVIII
Tu profecía, poeta.
—Mañana hablarán los mudos:
el corazón y la piedra.

XCIX
—¿Mas el arte?…
—Es puro juego,
que es igual a pura vida,
que es igual a puro fuego.
Veréis el ascua encendida.

13 febrero, 2017

Poesía Española del Siglo XX: bibliografía


Esta pequeña bibliografía se irá ampliando en el transcurso del semestre.  Sólo incluye antologías, estudios académicos y ensayos de poetas distinguidos, de Juan Ramón a Sánchez Robayna. Algunos son tomos de historias de la literatura española. Estas obras secundarias les permitirán ubicar y listar a los poetas que les interesen, de modo que ustedes mismos los busquen en las bibliotecas, librerías y sitios web.
La mayoría de estas obras constan en los catálogos de las bibliotecas de la UNAM. Unos pocos títulos son de libros que yo poseo; ignoro si pueden ser halladas en éstas.
Es prudente recordar que muchas revistas literarias y suplementos se han digitalizado. La Revista de la Universidad de México, Letras Libres, La Jornada Semanal, Confabulario, etc., hacen posibles valiosos hallazgos.

Antologías

  • Milán, Eduardo, Sánchez Robayna, A., Valente, J. Á., y Varela, B. Las ínsulas extrañas. Antología de poesía en lengua española (1950-2000). Barcelona: Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores, 2002.

  • Salvador, Álvaro, Martínez, Érika (eds.). Antología de la poesía española en la segunda mitad del s. XX. México: UNAM, 2011 (Ensayos y Poemas).

  • Sanz Pastor, Marta (ed.). Metalingüísticos y sentimentales. Antología de la poesía española (1966-2000). Madrid: Biblioteca Nueva, 2007 (Clásicos de Biblioteca Nueva 57).

  • Virtanen, Ricardo (ed.). Hitos y señas (1966-1996). Antología crítica de poesía en castellano. Madrid: Ediciones del Laberinto, 2001 (Hermes 13).

Sitios web de interés

Poesía Española Contemporánea: http://www.cervantesvirtual.com/portales/poesia_espanola_contemporanea/paginas_autores/

Ex Libris, revista de poesía fundada en 1998: http://www.cervantesvirtual.com/portales/ex_libris/catalogo_titulos/

Portal Escritores del CVC: http://cvc.cervantes.es/literatura/escritores/default.htm

Repositorio de la Facultad de Filosofía y Letras: http://ru.ffyl.unam.mx/

Antología virtual de poemas y ensayos sobre poética: Poéticas


Álvarez de Miranda, Ángel. La metáfora y el mito. Intuiciones de la religiosidad primitiva en la obra de Lorca. Sevilla: Renacimiento, 2011 (El Clavo Ardiendo).

Benítez Reyes, F., y otros. Literatura y compromiso social. Madrid: Visor Libros, 2003.

Benito Fernández, Javier. El contorno del abismo: vida y leyenda de Leopoldo María Panero. Pról. Antonio Martínez Sarrión. Barcelona: Tusquets, 1999.

Berrocal, Alfonso. Poesía y filosofía: María Zambrano, la Generación del 27 y Emilio Prados. Pre-Textos y Fundación Gerardo Diego, 2011.

Bou, Enric, y Elide Pittarello (eds.). (En)claves de la transición: una visión de los Novísimos: prosa, poesía, ensayo. Madrid: Iberoamericana; Frankfurt am Main: Vervuert, 2009.

Cano, José Luis: Poesía española del siglo XX. De Unamuno a Blas de Otero. Madrid: Guadarrama, 1960.

Castellet, J. M. Nueva novísimos poetas españoles. Barcelona: Barral, 1970.

Ciplijauskaite, Birute (ed.). Novísimos, postnovisimos, clásicos: la poesía de los 80 en España. Madrid: Orígenes, 1990.

Debicki, Andrew P. Historia de la poesía española del siglo XX: desde la modernidad hasta el presente. Madrid: Gredos, 1997.

—. Poesía del conocimiento: La generación española de 1956-1971. T. Alberto Cardín. Barcelona: Jucar, 1987.

Díez de Revenga, Fco. Javier. Las vanguardias y la Generación del 27. Madrid: Síntesis, 2004.

García, Miguel Ángel. La poética de lo invisible en Juan Ramón Jiménez. Granada: Diputación de Granada, 2002.

García de la Concha, Víctor. La poesía española de 1935 a 1975. Madrid: Cátedra, 1992.

García de la Concha, Víctor (ed.). El surrealismo. Madrid: Taurus, 1982.

García Montero, Luis. La palabra de Icaro: estudios literarios sobre García Lorca y Alberti. Granada: Universidad de Granada, 1996.

Geist, Anthony Leo. La poética de la generación del 27 y las revistas literarias: de la vanguardia al compromiso 1918-1936. Madrid: Guadarrama, 1980.

Gil-Albert, Juan, y otros. La Generación de 1936. Sel. y ed. de Jesús Zapata. Madrid: Castalia, 2004.

Gil-Albert, Juan, O. Paz, E. Prados y X. Villaurrutia. Laurel, antología de la poesía moderna en lengua española. 2a. ed. Pról. de X. Villaurrutia. Epílogo de O. Paz. México: Trillas, 1986 (1a. ed.: México: Séneca, 1941).

Gullón, Germán (ed.). Poesía de la vanguardia española. Madrid, Taurus: 1981 (Temas de España 109).

Iravedra, Araceli. Poesía de la experiencia. Madrid: Visor Libros, 2007.

Jiménez, José Olivio, y Carlos Javier Morales. Antonio Machado en la poesía española. La evolución interna de la poesía española, 1939-2000, Madrid: Cátedra, 2002.

Jiménez, Juan Ramón. Y para recordar por qué he venido.  Ed. Fco. Javier Blasco. Valencia: Pre-Textos, 1990.

Jiménez Martos, Luis (comp.). La generación poética de 1936: antología. Barcelona: Plaza & Janés, 1987.

Mainer, Jose-Carlos. Falange y literatura. Barcelona: Editorial Labor, 1971.

Malpartida, Juan. La perfección indefensa. Ensayos sobre literaturas hispánicas del s. XX. México: FCE, 1998 Tierra Firme).

Morris, C. B. Una generación de poetas españoles, 1920-1936. T. A. R. Bocanegra. Madrid: Gredos, 1988.

Prat, Ignacio. Estudios sobre poesía contemporánea. Pról. José Manuel Blecua. Madrid: Taurus, 1982.

Provencio, Pedro. Poéticas españolas contemporáneas: la generación del 50. Madrid: Hiperión, 1988.

Rubio, Fanny. Revistas poéticas españolas: 1939-1975. Madrid: Turner, 1976.

Rubio, Fanny, y José Luis Falco (eds.). Poesía española contemporánea. Historia y antología, (1939-1980). México ; Madrid: Alhambra, 1981.

Sánchez Robayna, Andrés. Deseo, imagen, lugar de la palabra. Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2008.

Sánchez Robayna, Andrés, y Jordi Doce (eds.). Poesía hispánica contemporánea: ensayos y poemas. Barcelona: Galaxia Gutenberg: Círculo de Lectores, 2005.

Subirats, Eduardo. Después de la lluvia: Sobre la ambigua modernidad española. Madrid: Temas de hoy, 1993.

Subirats, Eduardo (ed.). Intransiciones: critica de la cultura española. Madrid: Biblioteca Nueva, 2002.

Talrns, Jenaro. El sujeto vacío: cultura y poesía en territorio Babel. Madrid: Cátedra; Valencia: Universitat de València, c2000.

Terry, Arthur. La idea del lenguaje en la poesía española: Crespo, Sánchez Robayna y Valente: conferencias inaugurales de la Cátedra de Poesía e Estética José Angel Valente. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela, 2002.

Vv. aa. Diálogos sobre poesía española: José María Valverde, Antonio Colinas, Rafael Argullol, Antoni Mari y Jaime Siles en el Gottinger Hain. Frankfurt: Vervuert; Madrid: Iberoamericana, 1994.

8 febrero, 2017

Unamuno: “El ‘alma’ de Manuel Machado” (fragmentos)


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Portada de Juan Gris para la edición de 1901.

Advertencia
Por el momento, subiré al blog sólo algunos pasajes de este ensayo, a fin de concentrarnos en lo más pertinente para la próxima clase. Más tarde lo completaré. Quizá también quede a deber algunas notas para mis alumnos; como sea, nadie les cubre los ojos ni ata las manos para buscar, ya sea en la internet o en la red más antigua del mundo (los libros), aclaraciones a las citas y referencias que lo requieran.

El libro de Machado se puede leer en esta dirección: https://archive.org/details/almamuseoloscant00mach. ¡Muchas gracias a Tania Flores por el vínculo! ¡Y muchas gracias también a Ketzalli Torres, por la edición facsimilar del ensayo de Unamuno que halló en la red! Hela aquí: el-alma-de-manuel-machado.

Nota: Crítica de Miguel de Unamuno al poemario Alma, de Manuel Machado. Heraldo de Madrid, 19 de marzo de 1901. En Libros y autores españoles. Madrid: Espasa-Calpe, 1973 (Austral 1513).

[…] Hay un momento en que me revuelvo contra esta poesía, contra la poesía toda, acaso, y reniego del turrieburnismo. “Pero para este hombre –me digo– no hay patria, ni religión, ni Dios, ni hambre, ni miseria… Ante el invierno que arroja a tantos a la desesperación ¿no se le ocurre otra cosa que pedir a su amada sus labios rojos, únicas flor que en el invierno queda? Pide reunirse en familia con un libro y un fuego alegre; ¿no sería mejor que saliera a enardecer a los que ofrecen su vida a las balas sobre la nieve?” Y luego me añade con el Eclesiastés: “¡Vanidad de vanidades y todo vanidad!” Y recuerdo el “la vida es sueño” y el hondo sueño de resignación de nuestro pueblo y la mansedumbre del vencido. Y vuelvo a leer “Adelfos”, la poesía que Machado me debía Apolo se la pague, y yo, hijo de la raza vasca, amigo de la montaña que hay que trepar y del océano que hay que domar con los remos o las velas, amigo del cielo gris y de la acción enérgica, releo lo que me dice este hombre de “la raza mora, vieja amiga del sol”, ese hombre de los que todo lo ganaron y todo lo perdieron, ese hombre cuya voluntad se ha muerto una noche de luna.

Que las olas me traigan y las olas me lleven,
y que jamás me obliguen el camino a elegir.

¡Elegir camino! ¡Y yo que no quiero elegirlo, sino hacérmelo por la intrincada selva, por lo intransitable; camino al infinito, a lo inaccesible!

¡Ambición!, no la tengo. ¡Amor!, no lo he sentido.

¡Sin ambición ni amor!, ¿qué es esto?

…Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir!

¡La pena de vivir! Sí, la pena de vivir; pero ahí está la fuente de la dicha suprema, de la dicha de la victoria, en la pena de vivir. Sin pena no quiero vida.
[…]
Mas… ¿no es esto sentimentalismo, artificio, blandenguería, molicie? Y recomienza mi lucha contra el poeta. Y el poeta, al son de su guitarra, me canta:

La prima que canta y el bordón que llora…
Y el tiempo callado se va hora tras hora.
Cantares…
Son dejos fatales de la raza mora.

[“Cantares”]

¡La raza mora! Pero es que la raza mora de este Machado es una raza mora que se ha bautizado en París y ha oído a Musset y a Verlaine, y en algunos de sus cantos hay dejos fatales de Leconte de Lisle, como en su “Oasis”, y de José María de Heredia, como en sus “Flores”. ¿Y qué? Todos nos buscamos a través de los demás, y no hay otro modo de llegar a encontrarse. Y él canta su canto, y hasta cuando las palabras sean de otros, es la música suya. Y muchas veces de su música surge su letra, suya.
Me escribe este moro que se va a París de nuevo. ¿No sería mejor que se volviera a su morería? Pero ¿no estará acaso en París su morería? Lo casi indudable es que su alma de moro dará mejor sus frutos fuera de su morería; fuera de ella valen los moros. Como allí, entre la morisma, todos se dejan traer y llevar por las olas, sin tomarse el trabajo de elegir su camino; creen que esto es lo universal y no sienten su valía toda; es preciso que salgan y contemplen cómo otra gente se afana por abrirse camino, y la compadezcan. La cigarra redobla a cantar cuando ve pasar a la muda hormiga cargada con su botín; fue el trajinar de Marta la que movió a María a echarse a los pies de Jesús. Sí, que se vaya a París.
Que se vaya a París a cantar antífonas a la “reina de los besos, flor de la orgía”,

amante sin amores, sonrisa loca…,

a reír juntos, mientras lloran,

hasta que se confundan en el olvido
tu hermosura podrida, mi lira rota.

[“Antífona”]

Y me digo: ¿todo esto es verdad o es un tema poético? Y ¿qué es verdad? Todo esto ¿es sincero? ¿Y qué es sinceridad? Me acuerdo de Musset. ¿Y qué derecho tenemos a dudar de la sinceridad ajena? Verdad de hoy, mentira de mañana; sinceridad de ahora, insinceridad de después. Si cuando lo cantaba lo creía, ha hecho obra incesantemente poética. Vive al último soplo de viento, al minuto, abierta el alma a las más fugitivas impresiones; ahora, creyente; luego, impío; hoy, ansiando el amor; mañana, la muerte. Así fue Verlaine, y esta impersonalidad da personalidad a su obra; fue arpa eólica, vibrante a las brisas, auras, vendavales y aquilones de la vida, eternizando lo momentáneo.
[…] ¡Qué lejos de Quintana y de sus elocuentes y enfáticas arengas rimadas! Hasta el viejo y recio romance castellano, el de los periodos anquilosados, el de los relativos y preposiciones y adverbios, parece que se disgrega y se hace más invertebrado y suelto en estos versos…

al destierro, con doce de los suyos
polvo, sudor y hierro—, el Cid cabalga.

Un paréntesis invertebrado, que no pesa, sin lañas ni corchetes. ¿Llegaremos a hacer de esta lengua oratoria, la del amplio y ondulante período, la del así como…, así también, el sin embargo, y el en efecto, y el por lo tanto, y el entiendo, señores, y de toda clase de balancines, una lengua poética, suelta, de rápidas notaciones que se sucedan?…
Estoy pensando en esto, distraído, cuando oigo al poeta:

¡Ven tú conmigo, reina de la hermosura,
hetairas y poetas somos hermanos!

[“Antífona”]

Y mientras mi Brand, el que llevo dentro, se indigna de esto, exclamo: ¡Qué atrocidad! ¡Prostitutas y poetas hermanos!… Pero al punto me acuerdo de la hetaira Magdalena, y me recojo a reflexionar ¡a reflexionar!y me digo: Sí, son hermanos hetairas y poetas, y somos hermanos todos, todos, todos; santos y criminales, héroes y viles, sabios e imbéciles; todos hermanos, todos. Y todos vendemos lo que no tiene precio, y todos damos al mundo por oro nuestros amores y nuestra poesía porque todos tenemos poesía y amor—, y en el olvido se confundirán.