Archive for ‘Observaciones’

10 mayo, 2018

Sobre la ambigüedad del concepto “inocencia”


¿A qué le llamamos inocencia?
a) Llamamos “inocente” a quien no es culpable de algo, o de nada, o incluso quien no podría nunca ser culpable.
b) La inocencia también es ignorancia, no por falta de conocimiento sino de experiencia.
c) Inocencia como pureza en un sentido profundo, esencial. Por eso Borges halla en Wilde, “pese a los hábitos del mal y de la desdicha, una invulnerable inocencia”.
d) La inocencia también es, a veces, la espontaneidad del niño e incluso la del adolescente. El niño no oculta, o no sabe ocultar bien, lo que siente o desea.
Tenemos cuatro versiones de la “inocencia”. Las relaciones entre ellas carecen de lógica, son contingentes. Por ejemplo, en la mayor parte de los sistemas legales y morales, la inocencia (d) no implica la inocencia (a). En ellos, los niños y los adolescentes pueden ser hechos responsables de sus actos. O la inocencia (b): para algunas personas, se relaciona con o es equivalente a la (a), y les inspira ternura o simpatía; otras, en cambio, la miran desdeñosamente, a veces incluso en los niños, y menosprecian a los que son inocentes en dicho sentido.

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25 octubre, 2017

Contra la decencia


“O humildad o soberbia, o castidad o lujuria, pero nunca la puta decencia”, dijo alguien mejor que yo.

¿En qué se distingue la gente decente de las personas buenas? En que los decentes poseen pruebas objetivas de su propia bondad.

La gente decente: personas que se adhieren, con toda sinceridad, al consenso social acerca de lo que es bueno, y que, cuando hacen algo incorrecto, lo hacen sólo porque lo correcto sería excesivo: sería santidad o por lo menos heroismo.

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31 enero, 2016

Mi hermenéutica


Crítica filosófica de las palabras, crítica filológica de las ideas, y crítica histórica de las ideas y de las palabras.
Nietzsche, Unamuno, Wittgenstein, Marx.

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31 enero, 2016

Los usos de Cioran; los usos de Cuesta


Para comprender a un personaje del pasado, no basta comprender lo que él dijo; también hay que saber para qué ha servido, y a quién le ha servido, en el presente.
Cioran ¿a quiénes les fue útil a finales del siglo XX? ¿Y Jorge Cuesta, en México?

31 enero, 2016

Comprender el presente – comprender el pasado


Mientras dure presente, el pasado no ha concluido todavía
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31 enero, 2016

Corrección no fraterna


Casi siempre, cuando le señalamos a alguien un error o defecto suyo, no lo hacemos para ayudarle a corregirlo, sino para hacerlo sentir como un imbécil.

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23 julio, 2015

Sueños y notas de 1993-1994


He decidido perseguirme a mí mismo y no darme tregua.

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(Sueño:) Una caverna, donde varios personajes se han reunido en torno a la piedra de la locura de Alejandra Pizarnik. Mi yo externo al sueño piensa primero (como si planeara el desarrollo de este sueño) que la piedra emita luz; luego decide que no, que mejor haya absoluta oscuridad. Pero en ese momento se está acercando a la cueva alguien que trae una luz.

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Los perros de la consciencia vuelven a arrojarse contra las liebres de los hechos. ¿Podrás soportarlo cuando veas volver hacia ti a uno de los perros, con la sangrante presa en el hocico? Porque entonces la presa habrás sido tú.

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La poesía de Alejandra Pizarnik es una profanación desvalida; algo que pediría juntar en su emblema a la rosa con el cuchillo de la misa negra.
Pizarnik, que dentro de sus poemas suele aparecer como víctima, en el ademán de su escritura actúa como oficiante.

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Mirar con atención en uno mismo para que despierten las latencias. Mirar a yo para saber qué es lo que él quiere. («Pulsaremos los espejos hasta que nuestros rostros canten como ídolos»: Alejandra Pizarnik).

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La mirada como un círculo absorto en su propio centro.

9 abril, 2015

Dos confesiones


Existe, quizá, lo que podríamos llamar “personalidad de aquelarre”.
Y es posible que yo, a pesar de mi índole pacífica, tenga eso: personalidad de aquelarre.

Para recobrar mi salud, periódicamente debo ¿sufrir? una cierta enfermedad transitoria.
No me refiero, claro, a la “salud” de los médicos, los psicólogos, etc. En cambio, es posible que mi enfermedad sí sea tal desde la perspectiva del médico, el psicólogo, etc.

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10 marzo, 2015

Lobo de corral y oveja con fauces de lobo


El hombre es ganado del hombre.
Nosotros somos nuestro mayor hato: el más abundante, el más productivo, el más oneroso.
El hombre es pastor, matarife, carnicero, cocinero del hombre. Pero todos somos ganado: el cocinero, el carnicero, el matarife y el pastor son también pastoreados, faenados, etc.
Nietzsche se equivoca al decir que el hombre de las clases dominantes, el “señor”, es lobo y no cordero.
Y el propio Nietzsche nos da argumentos para contradecirlo: el ” señor” es también producto de una selección artificial y de una formación, es decir, de una doma. El ser humano por naturaleza no es “señor”: ciertos humanos han sido entrenados para convertirse en lobos de corral, en perro que come perro, en ovejas con mandíbulas de lobo.
El “señor” es prisionero de esa previa selección y doma, es decir, de la sociedad, la cultura, la historia.
Sociedad, historia, cultura: doma.

5 enero, 2015

Fantástico vs. realista / maravilloso vs. grotesco


Lo fantástico no es algo que no puede ocurrir, sino algo que no debería ocurrir.
Los valores proyectados hacia el ámbito de los meros hechos: lo fantástico no debería ocurrir, porque sería demasiado horrible o demasiado hermoso que ocurriera.
La experiencia de lo fantástico se hace posible a partir del momento en que la realidad se vuelve gris —es decir, desencantada, en el sentido de Max Weber.
Lo maravilloso es lo numinoso, o al menos una categoría estética subordinada a lo numinoso.
Para que hubiese lo fantástico, primero fue necesario que naciera y se desarrollara lo realista. No existe lo uno sin lo otro.
Antes de lo fantástico y lo realista, hubo solamente lo maravilloso y lo grotesco (en el sentido de Bajtín).